Roberto Lavagna advirtió ayer que las empresas podrían comenzar a «limitar el empleo como consecuencia de posibles faltas de energía» y señaló que la crisis energética también presiona sobre los «costos» del sector privado.
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En declaraciones radiales, el ex funcionario dijo que «no se trata de que se corte la luz de las lamparitas para decir que hay crisis. El gobierno ya les ha dicho públicamente a las empresas que el año próximo deberán producir alrededor de 7% más usando la misma energía que el año pasado y la diferencia la tienen que cubrir usando su propia energía. Esto es mucho más caro. Es hasta 10 veces más caro el kilowatt producido individualmente que el que se obtiene por la red».
Entre otros temas por los que fue consultado, el ex ministro de Economía advirtió sobre la política de acuerdos de precios del gobierno: «Es muy parecido a la convertibilidad. Son ese tipo de políticas que al principio generan alguna alegría porque parece que efectivamente tienen algún efecto, y después no se sabe salir de ellas».
Las siguientes son las principales declaraciones de Roberto Lavagna ayer:
El vicepresidente de Bolivia aceptó que hay problemas de provisión a la Argentina porque a raíz de las decisiones de nacionalización y otras que han tomado se encuentran con problemas de producción bastante graves. Esto agrava la situación local que tenemos.
El Ministerio de Planificación (que encabeza Julio De Vido) ha ido acumulando fondos, pasa mucho tiempo en discutir con otros ministerios para apropiarse de temas que están en otro lado y después no hace absolutamente nada, simplemente ocupar espacios.
En la primera mitad de 2004 se anunció la construcción de dos nuevas centrales eléctricas que debían estar funcionando a mediados de 2006, y las obras aún no están en marcha.
Los acuerdos de precios que el gobierno hizo con empresarios primero eran por tres meses, después por seis, luego hasta diciembre de 2006; ahora, en el viaje presidencial a Estados Unidos se dijo que son hasta fin de 2007. Después vendrá el momento de la verdad.
Los convenios mantienen el índice de inflación controlado, pero hay otros productos que escapan de ese nivel. Los precios controlados rondan 10,7% anual, pero los precios implícitos del producto bruto se ubican en 14,7%.
Hay dos inflaciones. Hay envases que se hacen un poco más chicos y las salchichas que tenían queso adentro ahora no lo tienen.
En el presupuesto hay una idea de un gasto que duplica prácticamente la tasa de inflación en términos de variación. Esto significa un aumento importante del gasto en términos efectivos, lo cual no haría más que poner presión adicional sobre el superávit. Este año se va a perder alrededor de un punto del superávit fiscal. Prestemos mucha atención a esto, sobre todo en un año electoral.
Si el superávit empieza a perderse, vamos a tener sobre 2008 y 2009 problemas al estilo de los que alguna vez tuvimos, al estilo de los que empieza a tener la provincia de Buenos Aires que por un lado intenta obtener $ 500 millones prorrogando las concesiones de los bingos y demás (que se puede hacer por una sola vez y equivale a vender empresas del Estado) y por el otro lado vuelve a colocar deudas en los mercados internacionales.