Acreedores dicen que quita de deuda llega hasta 83%
La quita de la deuda será superior a 75% del valor presente que anunció el martes el ministro de Economía, de acuerdo con el análisis de los principales bancos de Wall Street. El más duro fue ayer el del Deutsche Bank, que fijó la quita en 83% y asegura que la propuesta "generará desilusión" entre los acreedores. Otros también destacaron que la deducción será mayor que la anunciada, aunque difieren en la forma de calcular el valor que tendrá el bono atado al crecimiento. De todas formas, algunos inversores se mantenían algo optimistas. El JP Morgan destacó que el precio actual de los bonos argentinos es el correcto. Otros recomendaron vender deuda posdefault y comprar los bonos sujetos a reestructuración. Una prueba de esto fue la baja casi imperceptible que experimentaron ayer en el mercado en el primer día después del anuncio de Lavagna. Los rechazos que hasta ahora se expresaron de manera masiva se concentraron en el Comité Global de Acreedores. Contrastan con el fuerte apoyo que dieron los principales grupos empresarios de la Argentina. Aunque estos últimos no sean tenedores de deuda.
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Así lo destacó ayer un informe elaborado por el Deutsche Bank, con la firma de Gustavo Cañonero, que resalta «la decepción» que la propuesta generará entre los bonistas.
La consecuencia de esto es que los bonos actualmente en default estarían claramente sobrevaluados, al menos si se toma como cierto el argumento de una quita de 83%. De hecho, el precio de los títulos que hoy se ubican en cerca de u$s 30 por cada lámina de u$s 100 debería encontrarse más cerca de u$s 17.
El informe elaborado por el economista Vladimir Werning asegura que «los precios actuales de los bonos en el mercado validan la propuesta efectuada por Lavagna». Recomendó, incluso, vender bonos posdefault como el BODEN 2012 en dólares y elegir títulos que serán reestructurados como el Global 2008.
Otro argumento para mostrarse optimista respecto del precio de los bonos es que, una vez que se efectúa la operación de canje, la participación de la Argentina en el portafolio de los fondos de inversión podría más que duplicarse.
Esto se debe a que la ponderación en el índice EMBI que elabora el JP Morgan se elevaría de 1,9% actual hasta 4,5%. Por lo tanto, la futura salida del default plantearía a una gran cantidad de fondos la necesidad de salir a comprar títulos argentinos sólo para mantener con cierto equilibrio el riesgo en bonos de países emergentes.
De hecho, datos conocidos ayer revelan que el volumen de negocios de bonos argentinos creció 106% el primer trimestre de 2004 contra el último de 2003 ante la sola perspectiva de la salida del default.



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