Mientras el Gobierno profundiza el recorte en el gasto público para sostener el equilibrio fiscal, debido a la caída de la recaudación, los primeros indicadores de actividad económica de abril empezaron a mostrar "rojos": tales fueron los casos de los despachos de cemento, producción automotriz, patentamiento de autos y motos, y créditos bancarios privados. De este modo, la recuperación que hubo en marzo no muestra señales de sostenibilidad.
El recorte de abril volvió a concentrarse en partidas asociadas a transferencias y asistencia social: las transferencias a provincias retrocedieron 53,7% anual, los programas sociales 37,3% y la obra pública 15,7%. Mientras tanto, hubo subas moderadas en gasto en personal (+3,1%) y asignaciones familiares y AUH (+3,8%), aunque dentro de ese universo el crecimiento se concentró en la AUH (+6,2%).
Asimismo, los subsidios económicos crecieron 38,7% real durante el primer cuatrimestre, impulsados principalmente por energía (+112,9%), mientras que los subsidios al transporte mostraron una caída de 29,4%.
Primeros datos de actividad
Los primeros datos de actividad económica confirmaron un arranque débil para el segundo trimestre. La consultora Outlier advirtió que los primeros indicadores de abril profundizaron el deterioro que ya insinuaban los datos de recaudación. Entre ellos, sobresalió la caída de los despachos de cemento y de la producción automotriz.
El despacho nacional de cemento al mercado interno retrocedió 12,7% interanual en abril y 9,6% frente a marzo en la serie desestacionalizada. De esta manera, el acumulado del primer cuatrimestre cerró con una baja de 3,3%. Aunque parte de la caída puede explicarse por las fuertes lluvias registradas durante el mes en distintas regiones del país, desde Outlier remarcaron que ese factor no alcanza para justificar completamente el mal desempeño.
Los números del sector automotor también reflejaron una desaceleración. De acuerdo con ADEFA, la producción nacional de vehículos cayó 17,5% interanual en abril y acumuló una baja de 18,6% en el primer cuatrimestre. Además, las ventas mayoristas a concesionarios retrocedieron 31,6% frente al mismo mes de 2025.
A nivel patentamientos, el mercado automotor registró 47.564 unidades en abril, lo que implicó una caída interanual de 13,6%, mientras que el acumulado en lo que va de 2026 mostró un retroceso de 5,7%. La baja se sintió especialmente en autos y comerciales livianos, aunque los vehículos pesados lograron sostenerse prácticamente sin cambios.
En ese contexto, comenzaron a ganar terreno las marcas importadas, especialmente las chinas. BYD se ubicó entre las diez marcas más patentadas del mes y algunos modelos electrificados empezaron a escalar posiciones en el mercado local.
El mercado de motos se consolidó como una excepción. En abril, se patentaron 80.737 unidades, lo que representó una baja de 1% mensual y un crecimiento interanual de 51,5%. En el acumulado del primer cuatrimestre, alcanzó las 301.962 unidades, una variación positiva de 47,5%.
La diferencia entre el desempeño de motos y autos empieza a consolidar una tendencia que el sector ya venía observando desde fines del año pasado: ante la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de financiamiento, las motos continúan funcionando como una alternativa de movilidad más accesible para amplios sectores de ingresos medios y bajos.
En esa línea, el crédito en pesos al sector privado descontando la inflación (2,4%, según Equilibra) mostró un virtual estancamiento en los primeros meses del año. Los préstamos a las empresas cayeron 0,9% mensual en abril, en términos reales, aunque acumularon un alza de 2,8% en el primer trimestre. "La contracción mensual respondió principalmente al derrumbe de las líneas de adelantos (-4,1%), a pesar de un sostenido descenso en su tasa de interés que la llevó abajo de la inflación estimada (2,2%)", señalaron desde Equilibra.
En cambio, los préstamos en pesos a las familias se expandieron un 0,4% real en abril, aunque acumularon una baja de 1,4% en el primer trimestre. "Pese a que las líneas de consumo no crecieron en abril en un contexto de restricción de oferta por la elevada morosidad bancaria -alcanzó 11,6% en tarjetas y 13,8% en créditos personales-, destacó el repunte del crédito prendario (+3,7%) y, en menor medida, del hipotecario (+0,7%)", señalaron desde la consultora.
En materia de comercio exterior, las ventas argentinas a Brasil crecieron en abril de 2026 un 21,2% con respecto al mismo mes del año pasado, al sumar u$s1.178 millones; mientras que las importaciones fueron de u$s1.301 millones y mostraron una caída interanual del 18,5%. Esto último refleja el enfriamiento de la producción vinculada al mercado interno.
Mejoras en la construcción y la industria, ¿pero sostenibles?
El INDEC dio a conocer esta tarde los datos de actividad de la construcción y el Índice de Producción Industrial (IPI), ambos con contundentes subas. Aunque las expectativas hacia adelante están marcadas por la cautela.
Pese a la recuperación en la construcción, las expectativas empresarias muestran que entre las firmas dedicadas a obras privadas, el 75% consideró que la actividad no variará entre abril y junio, mientras que un 14% prevé una caída y apenas un 11% espera una mejora. En obra pública, el 60,9% tampoco proyectó cambios. Entre las principales preocupaciones del sector aparecieron la caída de la actividad económica, los altos costos de construcción y los problemas en la cadena de pagos.
La industria manufacturera, por su parte, logró en marzo su primera mejora interanual en nueve meses. Sin embargo, los datos preliminares de abril volvieron a sembrar dudas sobre la continuidad de esa recuperación.
Así, mientras el ajuste fiscal sigue profundizando el recorte sobre provincias, obra pública y programas sociales, los indicadores privados empiezan a mostrar que la desaceleración económica impacta de manera desigual sobre los distintos sectores productivos y de consumo.