Los empresarios de la industria de la carne y el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, se reunieron ayer y acordaron continuar con el compromiso de abastecer el mercado interno manteniendo los precios de este producto esencial de la canasta básica.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Durante el encuentro, en el que participaron cerca de cincuenta empresarios de la carne agrupados en la Federación de Industrias Frigoríficas ( FIFRA), la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA) y la Unión de la Industria de la Carne (UNICA) -entre otras-, De Urquiza se mostró cauteloso sobre las medidas que tomará el gobierno luego del 10 de diciembre, aunque aseguró que -si continúa en el cargo- «la política de control de precios será la misma que se viene implementando».
Tanto los empresarios como el secretario coincidieron en que el rumbo adoptado por el gobierno para mantener los precios es el correcto y «esto puede verse en los supermercados y los mostradores de las carnicerías», afirmó a Ambito Financiero Miguel Schiariti, presidente de CICCRA.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de carniceros de Capital Federal, Alberto Williams, afirmó que «el Mercado de Liniers está bien abastecido y mientras siga habiendo oferta, los precios de la carne se van a mantener estables e incluso tenderán a bajar».
A su vez, el ministro bonaerense de Asuntos Agrarios, Raúl Rivara, presentará al gobierno el proyecto elaborado por su cartera que propone modificar el actual sistema de comercialización de carne por media res al de trozado y empaquetado. «El 20 de noviembre le voy a llevar el proyecto al secretario de Agricultura de la Nación», anunció Rivara.
Para el ministro, «es necesario iniciar un profundo debate sobre la comercialización de los productos agropecuarios» porque «muchas veces no sabemos para qué producimos».
El funcionario propondrá dividir la res en los cortes cuarto trasero, cuarto delantero y costillar asegurando que esto servirá para que uno no subsidie al otro.
«El que quiere comer lomo que lo pague como en el extranjero, donde cuesta 15 dólares; así el asado podrá estar más barato, porque actualmente el carnicero está tratando de ganar con el asado lo que pierde por tener que vender el lomo a 14 pesos para no tirarlo», graficó.
Dejá tu comentario