Brasilia (AFP) - La balanza de pagos brasileña registró un déficit de 659 millones de dólares en marzo, debido principalmente al resultado negativo de las transacciones corrientes con el exterior y a la huida de los inversores, temerosos de que la crisis argentina se extienda a Brasil, según datos del Banco Central (BC) publicados ayer.
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Pese al resultado negativo de marzo, el acumulado de la balanza de pagos desde enero registra un superávit de 1.792 millones de dólares. La balanza de pagos está compuesta por la cuenta financiera o cuenta de capital, que presentó un superávit de 2.241 millones de dólares en marzo, y la de transacciones corrientes con el exterior, que tuvo un retroceso de2.589 millones de dólares el mes pasado, lo cual sitúa su déficit del primer trimestre en 6.680 millones de dólares. Según el jefe del Departamento Económico del BC, Altamir Lopes, el déficit en las transacciones corrientes se debió a los resultados comerciales, el aumento del dinero enviado al exterior por multinacionales instaladas en Brasil y la anticipación de pagos de intereses de la deuda externa.
Al mismo tiempo, las inversiones extranjeras directas en el país alcanzaron los 2.100 millones de dólares y ya suman 4.732 millones de enero a marzo.
Responsables del BC dirigido por Arminio Fraga admitieron que deberán disminuir su meta de 24.000 millones de dólares de inversiones para este año. Según analistas económicos, la cifra de aplicaciones extranjeras directas a final de diciembre rondará, «con suerte», los 20.000 millones, frente a los 31.000 registrados el año pasado.
En las últimas semanas, el riesgo-país en Brasil aumentó, debido en parte a la crisis en la Argentina, lo que hizo que las inversiones extranjeras disminuyeran.
«El déficit de transacciones corrientes no está siendo financiado con las inversiones extranjeras ni por aplicaciones a largo plazo. Los inversores tienen miedo y el gobierno tiene que pensar otra forma de paliar ese déficit, como por ejemplo fomentar las inversiones a corto plazo y evitar que el dinero salga del país», explicó Renier García, analista del Instituto Brasileño de Economía (IBRE).
En marzo, Brasil gastó 1.569 millones de dólares en pago de intereses de la deuda externa. En los tres primeros meses, ya desembolsó con esta finalidad 4.052 millones, frente a los 3.050 millones del mismo período del año pasado.
La deuda externa brasileña total alcanzó 238.200 millones en febrero, según los últimos datos divulgados por el BC, lo que significa un aumento de 2.100 millones con respecto a diciembre de 2000.
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