• Por ahora, son unas diez páginas, las administra Julio De Vido. • Se trata de un acuerdo de gobernabilidad a suscribirse por empresarios, sindicalistas y demás voluntarios, más que una suma de medidas. Aunque habrá varias y para rubros como salud, educación, trabajo y energía. • Aun así, cada sector aporta ideas y proyectos no necesariamente de su interés específico (tanto que la curiosa iniciativa en estudio para repatriar capitales del exterior, un blanqueo no imaginado en esta administración, ha sido impuesto por la CGT). • Los empresarios y los sindicalistas proponen reflotar la quimera de todos los gobiernos, un Consejo Económico y Social, exhibiendo exagerada confianza en las estructuras burocráticas. • Un punto muy discutido es la ley de accidentes laborales (o de ART), sobre la cual unos y otros tienen posiciones enfrentadas. Rige un sistema hoy que suma fallos judiciales a las indemnizaciones del sistema de ART, lo cual encarece el empleo y las inversiones. • Se intenta evitar un compromiso con un congelamiento de precios y salarios, aunque la prioritaria voluntad oficial hoy es enfrentar el creciente nivel inflacionario que se desarrolla este año. • Los sindicalistas de la CGT intentan que se elimine el Impuesto a las Ganancias para más empleados en relación de dependencia, algo que Economía no aceptaría ni con el argumento de que es un gravamen al trabajo. • Sobre precios, todavía no se decidió lo que -a pedido de todas las partes- representa una garantía técnica, indiscutible, sobre cómo habrá de operar el nuevo índice del INDEC.
Acuerdo del Bicentenario por el momento tiene a dos grandes protagonistas ausentes de las discusiones: el campo y el sindicalismo. Antes de desatarse el conflicto con el sector agropecuario se estaba trabajando en la Secretaría de Agricultura en la formulación de un Plan Agropecuario Nacional, conversaciones que podrían retomarse una vez que se logre destrabar el conflicto, confiaba una alta fuente de Casa Rosada.
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En tanto, la participación sindical en la elaboración del Acuerdo se basó, y a expreso pedido de la Unión Industrial, a la redacción de una nueva ley de Accidentes del Trabajo. La CGT designó al dirigente mercantil-Armando Cavalieri para llevar adelante las negociaciones con el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja y el diputado Héctor Recalde. El gobierno no quiere un compromiso sobre los precios y salarios. Desde el sindicalismo confirman que ese objetivo podría ser factible, siempre y cuando la presidente Cristina de Kirchner previamente responda favorablemente a las peticiones que la CGT le hiciera llegar.
La dirigencia gremial, preocupada por la inflación le solicitó ya a la primera mandataria las siguientes medidas:
Convocar al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Elevar las jubilaciones (en este sentido el gobierno tiene un proyecto por el cual se las aumentaría automáticamente una vez finalizadas las paritarias y el incremento sería un promedio de lo obtenido por los gremios.
Bajar el pago de Ganancias a empleados.
Elevar la cuota del monotributista que se destina a las obras sociales.
Eliminación del impuesto al cheque para obras sociales.
Explicaciones
Hoy, el titular de la CGT, Hugo Moyano, tendrá que explicar a sus pares las respuestas oficiales a esos pedidos. Lo escucharán Gerónimo Venegas, secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE); Carlos West Ocampo, de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA); José Luis Lingieri, del gremio de Obras Sanitarias; Omar Viviani, de la Federación Nacional de Peones de Taxis; José Pedraza, de la Unión Ferroviaria; Oscar Lescano, del Sindicato de Luz y Fuerza; Antonio Caló, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Armando Cavalieri, de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS); Amadeo Genta, del Sindicato Unico de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires ( Sutecba); Andrés Rodríguez, de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN); Gerardo Martínez, de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). Esta comisión que convocó en su momento Moyano -más conocida en la CGT como los «Doce Apóstoles»- piensa que el gobierno, una vez solucionado el conflicto con el campo, seguramente anunciará el aumento jubilatorio ya que este proyecto es el que estaría más avanzado.
Sin el campo y sin el sindicalismo el Acuerdo del Bicentenario, «hoy por hoy es una suma de buenas intenciones», comentaba un empresario. En tanto, en el gobierno reconocen que el lanzamiento del Acuerdo no tiene fecha. Se defiende argumentando que «estamos trabajando en su formulación, conversando con todos los sectores para lograr metas de largo plazo».
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