15 de julio 2002 - 00:00

Ajustes más altos para los hogares

Los ajustes de tarifas para usuarios residenciales podrían ser mayores que los previstos, porque una parte del gobierno cree que no se puede castigar a la industria con ajustes fuertes, porque en algunos casos «sería darle el tiro de gracia». La situación se extiende a los servicios esenciales: luz, gas, agua y teléfonos, pero es más evidente en los dos primeros casos.

El gas y la electricidad se distinguen del resto de los servicios públicos porque, dentro de las tarifas, hay un componente desregulado. En las tarifas de gas, es el precio del producto que perciben las petroleras. En las eléctricas, el precio mayorista de la energía que cobran las centrales gene-radoras.

Ahora, la posición oficial sigue siendo la misma: poner un límite a los ajustes en el gas en yacimiento y a la generación eléctrica. El proyecto es presentar el aumento final para los usuarios, considerando los tres componentes de la tarifa.

Por eso, los funcionarios hablan de porcentajes globales y mencionan subas de 10% a 12%. Pero el debate dentro del gobierno sobre el alcance de las alzas todavía no está terminado, y alguien tendrá que laudar ahora sobre posiciones distintas.


El origen de estas divergencias comenzó a media-dos de junio. En ese momento, el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, acordó con representantes de Repsol YPF y de Pecom que el precio del gas en boca de pozo se ajustaría para la industria a partir del 1 de este mes, lo que no ocurrió todavía, y se mantendría constante para hogares y comercios hasta el 30 de setiembre.

A partir de este acuerdo, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) empezó a recibir la presión de las transportistas y distribuidoras de gas para entrar también dentro del esquema.

• Mayores ingresos

El Enargas admitió que podrían aumentarse los tres componentes de la tarifa. Pero las distribuidoras perciben la mayor parte de sus ingresos del segmento residencial y, en consecuencia, éste no podía quedar congelado como en el acuerdo con las petroleras. Surgió así un esquema de ajustes diferenciales:

El mayor aumento sería para la industria con 15% de ajuste para el gas, a lo que se sumaría igual porcentaje entre transportistas y distribuidoras.
 
Los residenciales de menos consumo no tendrían aumento, y para los hogares de consumo medio y alto la suba sería de 10%.

Este proyecto también se extendió a la electricidad, y de alguna manera a las tarifas telefónicas. En este último caso, sólo se permitiría una suba en las llamadas internacionales para llegar rápidamente a la dolarización de esas comunicaciones, que realizan mayoritariamente los no residenciales.


• Embates

El esquema, sin embargo, empezó a sufrir embates la semana pasada. Un sector del gobierno cree que no toda la industria está beneficiada con la devaluación y que un aumento fuerte en las tarifas podría significar «más cierres».

El razonamiento, no obstante, suscita algunas suspicacias. Porque, si bien es difícil fijar segmentos de usuarios, y no todas las industrias están bien, el resultado de evitar alzas
bruscas en ese sector es que los residenciales medios y altos (en los medios está la mayoría de la población) tendrán subas más altas que las que original-mente se pensaban.

Según uno de los proyectos que el gobierno estudia:

• La suba en el gas para la industria rondará entre 18% y 22%.
 
• Para el usuario residencial medio (que consume más de 300 metros cúbicos por bimestre, o que tiene una cocina, un calefón y dos estufas), la suba será de 10% a 12%.
 
• Para el usuario residencial del alto consumo, la suba será de 14% a 16%.

En el caso de la electricidad, también se está pensando en presentar un aumento global, que incluya los tres elementos que integran la tarifa:

• El aumento sería de 20% para la industria.
 
• Rondaría entre 11% y 12% para los residenciales de la Capital Federal, que consumen más de 300 kilo-vatios por bimestre.
 
Ascendería hasta 15% para el interior, donde hay más gasto de transporte (caso Catamarca).
 
Sería de 0% hasta 2% para quienes usan hasta 300 kilovatios.

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