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"Aún en los puntos que Brasil considera no negociables se puede llegar a configuraciones mínimas para que el ALCA avance. Ahora, estamos caminando en forma constructiva", sostuvo Bahadian.
Estas declaraciones implican una moderación en el tono de dureza con el que los brasileños venían encarando las negociaciones para crear el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que había irritado a Estados Unidos.
Bahadian se reunió el lunes y martes en Washington con el copresidente norteamericano del comité de negociadores, Peter Allgeier, para intentar destrabar las negociaciones luego del fracaso del encuentro en Trinidad y Tobago, hace dos semanas.
Bahadian dijo que la reunión en Washington fue muy positiva y anticipó que Allgeier viajará la semana próxima a Brasilia para seguir preparando la reunión ministerial en Miami, que se realizará a mediados de noviembre.
"Hasta la reunión de Trinidad y Tobago, el ALCA iba en la dirección de un iceberg. Ahora, estamos sacando el proceso de la ruta de colisión y no tenemos la expectativa de un desastre en Miami", sostuvo el diplomático.
"Las negociaciones no pueden ser tratadas como si fueran el clásico entre Flamengo y Fluminense. Esto no es un partido de fútbol, no hay lugar para retórica ni bravuconadas", agregó.
Por su lado, desde Washington, donde visitó a funcionarios del departamento de Estado norteamericano, Marco Aurelio García, asesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para Asuntos Internacionales, dijo que la intención de Brasil "no es contaminar las negociaciones con contenidos ideológicos".
"Con la aproximación de los plazos fatales de la negociación es natural que la temperatura suba", afirmó García, quien calificó como "asunto superado" las divergencias en el seno del gobierno brasileño sobre la mejor manera de encarar las conversaciones sobre el ALCA Brasil y Estados Unidos copresiden las negociaciones para crear el ALCA, pero la relación entre ambos países había quedado deteriorada luego del encuentro en Trinidad y Tobago.
En esa reunión quedó en evidencia la distancia entre las posturas de ambos países: Brasil defendió un ALCA limitado a pocos ítems, dejando fuera asuntos como inversiones, compras gubernamentales y patentes, que son los que más interesan al gobierno norteamericano.
Por su lado, Estados Unidos quiere incluir esos ítems en la negociación, pero se niega a debatir también sus millonarios subsidios a sus productores agrícolas, que son cuestionados por Brasil y sus socios del Mercado Común del Sur (Mercosur).
Bahadian dijo que su país continúa negándose a firmar acuerdos sobre inversiones, compras gubernamentales y servicios, pero que está dispuesto a analizar "configuraciones mínimas" sobre esos ítems, que no especificó.
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