El Gobierno alemán recortó en tres décimas, a 0,7%, su previsión de crecimiento debido al impacto de la crisis de la Eurozona y la desaceleración de los mercados emergentes. La previsión anterior, que databa de octubre pasado, preveía un aumento del PBI de 1%.
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Para 2013, la proyección es de un crecimiento de 1,6%, precisó el ministro de Economía, Philipp Roesler. Este precisó que la economía alemana subirá un 0,1% en el primer trimestre de este año, tras haber retrocedido 0,3% en el cuarto trimestre de 2011, aunque descartó que caiga en recesión.
El déficit público germano en 2012 será de un 1% del Producto Interno Bruto (PIB) y la desocupación será del 6,8% de la población activa, aunque la evolución de esos datos "dependerá de manera decisiva del crecimiento y de la estabilidad de los socios europeos", dijo Roesler.
"Un crecimiento continuo de Alemania sólo será posible si Europa tiene un crecimiento duradero", insistió.
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