Algunos años clave
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La Bolsa no pierde la fe a pesar de los furcios de Trump
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El petróleo volvió a subir y el Brent trepó a u$s111,43 por la tensión en Medio Oriente
1938: Comienza el agotamiento del modelo agroexportador. Se refleja en menores tasas de crecimiento y el comienzo de políticas activas para dinamizar la economía, lo cual incrementa el déficit. Exportaciones y casi imposibilidad de importar acumulan gran reserva en divisas fuertes durante la Segunda Guerra Mundial.
1944: La Argentina sufre un virtual aislamiento diplomático por no haber declarado la guerra a la Alemania nazi. El déficit fiscal alcanza un nuevo récord: 5,6% del PBI.
1958: En mayo asume Arturo Frondizi. Comienza la explotación del petróleo hasta el autoabastecimiento. El déficit se desborda (8% del PBI). En diciembre se anuncian medidas para desregular y eliminar subsidios, y reducir el empleo en la administración pública. Frondizi se propone equilibrar las cuentas y eficientizar las empresas públicas. Vienen Alvaro Alsogaray y Roberto Alemann, quienes logran bajar el déficit a 2,6% del producto.
1962: Cae Frondizi en marzo. Nuevamente, comienza la inestabilidad política e institucional. Asume Federico Pinedo como ministro de Economía y provoca una fuerte devaluación que lo lleva a renunciar a las dos semanas. Se produjo una ola de despidos, ese año la economía cae 4% y el déficit vuelve a saltar a 7,2% del PBI. Alsogaray (reemplazante de Pinedo) emitió el «bono patriótico» para pagar sueldos.
1976: El déficit alcanza 10,2% del PBI. La Argentina comienza a equiparse frente al conflicto con Chile por el Canal de Beagle. Luego, el cardenal Samoré logra la paz, pero con el armamento adquirido se prepara la guerra de Malvinas. Comienzan, además, los preparativos para el mundial de fútbol del '78, que insumió millones de dólares al Estado.
1981: Otra vez, el déficit salta a 9,7% del PBI. YPF era una de las fuentes de desequilibrio: ese año la petrolera presenta un rojo de u$s 6.000 millones. La deuda crece explosivamente, y los intereses que se pagan empiezan a tener un alto peso en el resultado fiscal a partir de este año.
1982: La economía cumple dos años de recesión. La inflación llega a 209% anual y el déficit supera 10% del PBI. Se estima que la guerra de Malvinas dejó ese año pérdidas.
1983: La inflación llega a 430% y se crea una nueva moneda. Si bien se logra dar vuelta el rumbo económico luego de dos años de recesión (1981-1982), las secuelas de Malvinas, los desfalcos en las empresas públicas y los atropellos en el gasto público dejan un déficit en 9,5% del PBI.
1984: La reconstrucción institucional, el lanzamiento de medidas de alivio a la pobreza y los pocos avances en reformas en el gasto público mantienen el déficit en 8% del producto. La deuda ese año llega a u$s 45.000 millones. Casi 2 puntos del PBI se pagan en intereses, y las provincias tienen un déficit de 1% del PBI. Es decir, el déficit primario del Estado es de 5% del PBI.
1985: Raúl Alfonsín lanza el plan Austral que obliga al gobierno a no emitir, congela precios y salarios. La economía ese año cae 4,5%, el déficit se reduce a 4,5% ese año y 3,5% del PBI en 1986, pero sigue alto.
1987: Otra vez el déficit salta a 6% del PBI. La deuda pública supera los u$s 50.000 millones y ese año se refinancia logrando una reducción de tasas: u$s 32.000 millones se pagarán a 19 años con siete de gracia y el resto a 12 años con 5 de gracia. El plan Austral se agota.
1993: Otro año de superávit, que llega a casi 1% del PBI, aunque en las provincias el resultado fiscal es deficitario. Se comienza con la privatización de YPF, se termina de privatizar SOMISA, son vendidas las centrales hidroeléctricas de Hidronor El Chocón-Cerros Colorados. El PBI crece 6%, pero la deuda externa se encuentra muy cerca de los u$s 70.000 millones.



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