La legisladora comparó la situación argentina con la de Brasil. Dijo que en este último país, el peso de las regalías (royalties y government take) es «muy superior a los exigidos en la Argentina». Añadió que «ese factor no impide que Brasil vaya a recibir importantes inversiones en la próxima década».
No obstante, en los contratos de concesión que están vigentes en la Argentina no hay obligaciones de producción, ni tampoco se exige la búsqueda de nuevas reservas. Las inversiones mínimas sólo se requieren en las áreas entregadas para exploración.
La argumentación implícita es que habiendo desregulación del mercado y posibilidad de exportar, las petroleras van a tener suficientes incentivos para invertir en las áreas ya concesionadas con petróleo.