Arcor suspendió transitoriamente a 120 operarios de la planta Carlisa, en la localidad de Recreo, distante 200 kilómetros de Catamarca, ante «la falta de ventas de la producción». No obstante, la empresa se comprometió a abonar a todos los empleados 55% de sus haberes, más los ticket canasta. El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Miguel Sánchez, confirmó el acuerdo con la empresa y destacó que «la suspensión de los 120 operarios es en forma transitoria desde ayer y se prolongará hasta el 30 de abril». El sindicalista aseguró luego de reunirse con directivos de Arcor que la suspensión del personal se va a concretar en «forma gradual, con prestación de servicio hasta el día inclusive, mientras que la segunda semana la suspensión será total. Es que la fábrica está con la producción hasta el techo de los galpones, sin poder vender sus productos». La de ayer es la tercera vez en el año que se suspende al personal de esa planta en la que se elaboran pan dulce y polvo para flanes y gelatinas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por su parte Adrián Kaufman, vocero de Arcor, dijo que «entre lo que pagamos, la bolsa de productos y los tickets, estamos casi en 70% del salario». El ejecutivo dijo que los operarios de esa planta «ya vienen con suspensiones rotativas y variables según las ventas desde la primera semana de febrero. Se debe a que casi toda la producción de Carlisa se destina al mercado interno». Un mercado interno que, según fuentes de la industria, consumió en el primer trimestre del año 30% menos en kilos y 25% menos en pesos que en igual período del año pasado. Otras tres plantas vecinas a Carlisa, en cambio, no han padecido suspensiones porque parte de su producción se exporta.
Dejá tu comentario