Nueva York (AFP, EFE)) - El precio del petróleo cayó ayer más de 1,3 dólar y se ubica por debajo de 43 dólares, debido a cierta distensión en la crisis del gigante petrolero ruso Yukos, a declaraciones tranquilizadoras de la OPEP, y a que las reservas de crudo almacenadas en EE.UU. resultaron más altas de lo esperado.
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El barril del West Texas Intermediate terminó con una baja de 1,32 dólar y cerró a 42,82 dólares en Nueva York, después de subir hasta el nivel récord de 44,34 dólares durante los intercambios electrónicos previos a la apertura del mercado.
En Londres, el barril de Brent terminó a 39,70 dólares, con una baja de 94 centavos, tras alcanzar un récord durante la sesión de 40,99 dólares. «El alza de las reservas estadounidenses de gasolina y productos destilados hizo bajar el mercado» a comienzos de la sesión, dijo un analista.
Luego, por la tarde, los precios siguieron bajando cuando se supo que la petrolera rusa Yukos no interrumpirá sus exportaciones, tras nuevas declaraciones del presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el indonesio Purnomo Yusgiantoro. Este atenuó manifestaciones del martes sobre que la OPEP no podía aumentar la producción en forma inmediata, y aseguró que esa organización continúa manteniendo una capacidad de producción adicional de 1 a 1,5 millón de barriles por día. Además, el Ministerio de Justicia ruso informó que la compañía petroleraYukos, objeto de varios procesos judiciales y cuyos activos están congelados, podía utilizar sus cuentas bancarias para financiar sus exportaciones.
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