Roberto Lavagna confirmó ayer que fue récord la suba de la recaudación impositiva de mayo: trepó a los $ 4.826,6 millones y así alcanzó un nuevo máximo histórico. Frente a igual mes del año pasado, aumentó 2,9%. Ahora, el equipo económico se acerca a las estimaciones incluidas dentro del Presupuesto 2002 y, si no aumenta el gasto, habría superávit fiscal ya en junio próximo. De todas maneras, no fue por la reactivación o por una caída de la evasión este récord de recaudación. Básicamente, el incremento se debe a los efectos de la inflación (crecieron 9,3% los ingresos por el IVA), las nuevas retenciones a las exportaciones, el primer pago de la moratoria y el impuesto al cheque (incluyó los movimientos de abril que no se pudieron efectuar por la semana de feriados bancarios). Concretamente, mejora así la situación de caja del gobierno notablemente; esto permitirá pagar sueldos y transferencias a provincias sin demoras, aunque, claro, como consecuencia de factores como el mencionado retorno de la alta inflación a la economía.
Al presentar los datos, Ahora al gobierno se le abre, además, un panorama positivo para las posibilidades de cumplimiento de los cálculos de recaudación incluidos en el Presupuesto.
Más allá de este panorama positivo, debe tenerse en cuenta que en realidad el crecimiento de la recaudación de mayo se debe más a factores contables y a un incremento en los precios que a algún tipo de indicio de recuperación de la economía.
Los principales factores que operaron a favor de los ingresos fiscales de mayo fueron los siguientes:
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