3 de junio 2004 - 00:00

Amainó el plumaje, y sólo se mantuvo

Amainó el plumaje, y sólo se mantuvo
En este caso, el mercado no amainó su plumaje al primer ruido -como describía Almafuerte-, sino que lo hizo por la falta de él. En el día post propuesta Lavagna se fue haciendo un pozo silencioso, de incertidumbre, solamente con ciertos tibios considerandos acerca de lo que pueda suceder con la respuesta a la oferta argentina. Si bien el Merval procuró extender su buena rueda anterior, al llegar a una marca de 982 puntos y sumar levemente sobre cierre anterior, la clausura halló la plaza en los 977, y como para dejar un cierre casi en la neutralidad, con 0,17 por ciento de mejora.

• Ritmo lento

La cadencia del día no salió de una abulia que ya se vino arrastrando desde mayo, faltó el combustible extra para sostener otro intento alcista y al cabo de la sesión algo más de $ 30 millones era el total conseguido. También en el volumen se advirtió ese pozo de incertidumbres, pasando la jornada como si nada se hubiera dado a conocer de un tema tan trascendente para el camino económico venidero.

El mercado no arriesgó al «adelanto» nuevamente, prefirió volver a la quietud y aguardar los estímulos.

Una sabia actitud ante lo que mostró la repercusión inicial del tema.

Lo hecho en las especies, sólo desechable para el análisis. Y la plaza optó por una niebla que se vaya levantando en días siguientes.

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