Los bancos que operan en el país deberán transformar unos 1.600 millones de dólares a pesos. Sólo de ese modo podrán cumplir con la reforma financiera que dio a conocer en la noche del miércoles el Banco Central a través de la Comunicación A 3274.
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Es la reforma financiera que anticipó Ambito Financiero, donde se crearon encajes diferenciales para los bancos: 15,5% sobre los depósitos a la vista (cuentas corrientes y cajas de ahorro) y 22% para los plazos fijos. Se crearon efectivos mínimos (son nuevos encajes) para los depósitos a la vista, y se podrán integrar con el dinero existente en la caja las 4.400 bocas de atención al público que tienen las entidades en todo el país. En cambio, para los depósitos a plazo fijo, continúan vigentes los Requisitos Mínimos de Liquidez (otro tipo de encaje).
Un cambio de forma que se introdujo a último momento es la eliminación de los «pases», que desde ahora serán llamados sin eufemismos, depósitos de los bancos en el Banco Central. Pero a último momento se le introdujo un cambio muy importante: las entidades quedarán obligadas a constituir exclusivamente en pesos los «efectivos mínimos» de los depósitos en pesos, es decir, las nuevas inmovilizaciones (técnicamente, los encajes) sobre los depósitos en cuentas corrientes y cajas de ahorro.
Transformación
El problema es que, hasta ahora, la mayoría de los encajes de las cuentas corrientes y cajas de ahorro se hacían en dólares. Conclusión: para adaptarse a la medida, los bancos deberán transformar unos 1.600 millones en dólares (depositados mayoritariamente en el Deutsche Bank de Nueva York) en moneda local. Con eso, lógicamente, aumentarán las reservas, pero también habrá una mayor demanda de pesos por parte de las entidades que, además, tendrán que soportar pérdidas cambiarias por este cambio en esta regla de juego.
En los hechos, la decisión de esta reforma financiera no fue del Banco Central, sino de Domingo Cavallo cuando modificó la Carta Orgánica del BCRA. Por esa razón, ahora el Central quedó forzado a prohibirles a los bancos a que desde junio transformen los depósitos en pesos a dólares para constituir las inmovilizaciones exigidas por la entidad de control. Desde diciembre hasta ahora, por la fuga de depósitos, las reservas del Banco Central cayeron en 3.725 millones. Pasaron de 26.491 millones a
22.766 millones de dólares. Por eso Domingo Cavallo introdujo en la nueva Carta Orgánica del BCRA la obligación de que los bancos conformen los efectivos mínimos en la misma moneda en que fueran tomados los depósitos. Cabe consignar que la disposición afecta exclusivamente a los encajes por los depósitos a la vista (cuentas corrientes y cajas de ahorro) y no a los encajes por depósitos a plazo fijo, que pueden continuar constituyéndose en pesos o en dólares sin importar en la moneda en que fueran contratadas las colocaciones. Muchos bancos, especialmente los extranjeros, tienen la mayor parte de sus encajes en dólares. «Esto no es bueno, porque va a recalentar la demanda de pesos -se quejó ante Ambito Financiero Manuel Sacerdote, titular del Banco de Boston- y eso podría subir las tasas de interés en moneda local».
Desde la vereda de enfrente, el gerente general del Banco Credicoop indicó que «esto es bueno para la Argentina, porque valoriza la existencia de la moneda nacional. Además, fortalece el concepto de que la convertibilidad puede ser hecha en distintas monedas, y abre el camino para la introducción del euro dentro de nuestra caja de conversión».
Lo cierto es que la observación de Sacerdote llegó una y otra vez al Banco Central expresada por distintas entidades; al haber distintas posturas, en las asociaciones de banqueros hubo acuerdo para presentar una postura en común.
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