Argentina solicitó este miércoles el arbitraje de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en torno a las medidas adoptadas por la Unión Europea sobre el biodiésel. "Argentina notificó a la Secretaría de la OMC, el 15 de mayo, una solicitud de consultas con la Unión Europea sobre las medidas impuestas por la UE y los países miembros que afectan a la importación y comercialización de biocarburante así como medidas que apoyan a la industria del biocarburante", informa la organización.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De acuerdo al Gobierno, las medidas violan varias provisiones del GATT 1994 en lo que respecta a la no discriminación, el Acuerdo de la OMC sobre Subsidios y Medidas Compensatorias, Medidas de Inversión relacionadas con el Comercio, y el Acuerdo sobre Barreras Técnicas al Comercio. Los detalles de la queja argentina se darán a conocer en "los próximos días", precisó la OMC.
La UE, así como Bélgica, Francia, Italia, España y Polonia son los países que aplican las medidas que contesta Argentina, según un comunicado de la OMC.
El diferendo del biodiésel se remonta a abril de 2012, cuando España suspendió las importaciones de este carburante a raíz de la decisión del gobierno argentino de expropiar el 51% de las acciones que poseía la española Repsol en el grupo petrolero argentino YPF.
El 20 de agosto de 2012, Argentina solicitó consultas con la Unión Europea y España sobre las medidas adoptadas por Madrid a la importación de biodiésel y el 6 de diciembre de 2012 solicitó la constitución de un panel. Pero a finales de diciembre, la Casa Rosada dio marcha atrás al estimar que Madrid había introducido cambios legislativos que permitían la importación de biodiésel argentino. No obstante, el ministerio de Relaciones Exteriores argentino subrayó que se reservaba la posibilidad de de recurrir de nuevo a la OMC, lo que acaba de hacer este miércoles atacando a un mayor número de países europeos y a un mayor número de medidas.
El pedido de consultas es el primer paso en una disputa en el órgano de solución de conflictos de la OMC. Ahora, la UE tiene 10 días para dar una respuesta a Argentina, y 30 días para iniciar las consultas, que no durarán más de dos meses a menos que ambas partes acuerden otra cosa.
Dichas consultas dan a las partes la oportunidad de hablar del asunto y encontrar una solución satisfactoria sin que el litigio acabe en el panel, el tribunal que dirimirá el contencioso tras un largo y costoso proceso.
Dejá tu comentario