El Grupo Alfaparf Argentina es parte de la multinacional italiana de cosméticos que está en el país desde 1994. En 2011 abrió una fábrica en el parque industrial de Garín, donde produce principalmente tinturas y shampúes para abastecer al mercado local y, en menor medida, exportar a países vecinos y Centroamérica.
Grupo Alfaparf: "Las condiciones hoy son favorables para fabricar en la Argentina"
El productor de cosméticos tiene una planta en Garín, donde prevé ampliar su actividad por los cambios de hábitos que provocó la pandemia.
-
¿Cuáles son los tres beneficios clave para las zonas de frontera?
-
El Frente Amplio avala la inversión en empresas públicas y marca "diferencias brutales" con las privatizadas de Argentina
Desempeño. César Cantero es el presidente de Alfaparf Argentina.
En medio de la pandemia, la filial local del grupo está reorientando su perfil productivo, para adecuarse a la transformación que registró el consumo doméstico. “Las condiciones hoy son favorables para fabricar en Argentina”, explica César Cantero, presidente de Alfaparf Argentina.
La frase se refiere al nuevo contexto comercial que se configuró por el cambio hábito que impulsó el Covid-19 y también por cómo quedó estructurada la oferta del sector. “Tenemos una planta que venía trabajando al 40% de su capacidad por una decisión estratégica del grupo. No necesitábamos producir más, pues ya ganamos suficiente con la comercialización. Pero, debido al nuevo contexto económico tenemos la ambición de desarrollar la fabricación para terceros y tenemos planeado para 2021 elevar la capacidad productiva un 10% por demanda de marcas propias y otro 20-30% a través del negocio para terceros. Hoy hay empresas muy grandes que se dedican a la comercialización de productos similares al nuestro pero que vienen importados; seguramente va a convenir más hacerlos en Argentina”.
Alfaparf también importa desde otras filiales buena parte de los productos que vende, sobre todo aquellos cuyo volumen no justifica fabricarlos en el país. Pero ahora también se propone poner el acento en la producción y en la exportación. “Hasta ahora las exportaciones representan apenas 10% de nuestra producción. Tenemos clientes en Paraguay, Perú y en Centroamérica (Guatemala, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana). La idea es llevarla en 2021 al 20% tomando otros mercados como Chile, Bolivia y Uruguay”, explicó Cantero.
A nivel mundial, Grupo Alfaparf está en un proceso de especialización de sus fábricas, ubicadas en Italia, Argentina, Brasil, México, Venezuela. “Nosotros podríamos quedar en el futuro como una planta especializada, por ejemplo, en color, y exportar mucho más a otras filiales del propio grupo”, añadió el directivo.
En este marco, recordó que la filial Argentina fue una de las que mejor atravesó los peores momentos de la pandemia, a diferencia de otras subsidiarias. “En Brasil, donde no había regulación y con otra legislación laboral, se despidió mucha gente y en el momento del rebote, entre los contagios altos y la cantidad de despidos, ellos no pudieron volver a fabricar al ritmo que tenían antes. En México también hubo problemas. Pero el caso argentino fue distinto y por eso recibimos parte de aquella demanda no satisfecha en esos meses, con lo cual nuestra recuperación fue mucho más rápida”, destacó.
Alfaparf facturó unos $600 millones en 2019. Y proyecta unos $900 millones para este año. “En los meses más críticos que fueron abril y mayo conseguimos quedar equilibrados básicamente por dos grandes pilares. El ATP para pagar sueldos y los ahorros que logramos por descuentos de proveedores y del propietario del parque industrial. También el congelamiento de las tarifas nos ayudó en el peor momento”, precisó Cantero. La empresa sigue recibiendo el ATP, los dos últimos mediante créditos con tres meses de gracia y una tasa negativa de 15%. “Presentamos un plan para aumentar nuestra nomina y transformar parte de ese crédito en un subsidio”, señaló. Además está gestionando ingresar al régimen de precios cuidados para ampliar su presencia en el mercado del retail. Este segmento donde más crecieron las ventas de Alfapart en medio de la pandemia. Fue porque la cuarentena obligó a cerrar las peluquerías (los profesionales son sus clientes históricos) y mucha gente empezó a comprar directamente las tinturas para usarlas en el hogar.
La firma vio crecer su presencia en las góndolas, donde ya tiene acuerdos con Farmacity, Coto y Carrefour, entre otras cadenas. “Hacia fines de 2019 vendíamos unas 250.000 unidades mensuales y ahora vamos a terminar 2020 con unas 400.000 unidades”, dijo Cantero. Igual aclaró que esto implicó que crecieran más las ventas de productos de menor valor, lo que atenuó el impacto en la facturación.
Contar con centros de logística y distribución propios también le permitió obtener una ventaja sobre la competencia en medio de la cuarentena. Los productos de Alfaparf (sus marcas son Alta Moda, Milano y Yellow) ocuparon así algunos espacios que otras firmas dejaron vacantes por problemas de logística.
Complementariamente, desarrolló una aplicación (Alfa Store) que permite la compra directa a través del celular. El cliente además incluye los datos de su peluquero y la firma le genera un crédito por 30% del valor de la compra que el profesional puede utilizar para compras futuras.




Dejá tu comentario