25 de marzo 2008 - 00:00

Arranca de nuevo, envuelta al vacío

Arranca de nuevo, envuelta al vacío
Varias «ventajas de juego» pudo disfrutar nuestro mercado, cerradito desde el lejano miércoles pasado, sacando la cabeza para otear qué les está sucediendo a los demás y, en especial, contando con el trajinar mundial de ayer: que es la muestra más fresca para extraer conclusiones. Dadas las circunstancias, sirvió bastante quedarse fuera de lo que -por instantes- parece un anillo infernal, donde los indicadores se mueven como bólidos, lanzados dentro de un óvalo y expuestos a todo riesgo permanente.

Lo malo es que: la vorágine de subas y baja es tan dinámica, que lo que está en auge durante un par de horas puede que se derrita en las dos siguientes. Y con un arsenal de datos y comunicados que ahora amplió el espectro, involucrado también a la preocupación general por lo que suceda con el valor de los «commodities». Como nadie puede llegar a establecer la dimensión de los destrozos, y las heridas que tienen las carteras, el show de las «coberturas» está al rojo vivo, y todo el mundo es un enorme paño donde las fichas van y vienen, atravesando los casilleros de todo tipo de activos.

  • Premisa mayor

  • Aunque las opiniones contienen toda la diversidad posible, puede hallarse una comunión en que ahora la gente habrá de privilegiar la seguridad, por sobre todo concepto de renta. Y en tal caso, los mercados de riesgo puro, como el bursátil, no se encuentran en la silla más fovarable de la mesa.

    Tener temores y arriesgar sin garantía alguna quedará como terreno para capitales que también hacen del riesgo su espíritu principal. La chance puede provenir de ese «salvataje» indiscriminado que ensayó la Fed -con anuencia política- y donde en Wall Street puedan ver taponados sus desastres, como para rearmar filas y utilizar la baratura del dinero.

    De ninguna manera será armonioso el proceso, por más que esto dé rebotes espectaculares. La Bolsa pide cautela.

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