5 de septiembre 2002 - 00:00

Aunque cara, volvió venta tres cuotas con tarjeta

Casi de incógnito, tímidamente, limitado, caro y por un tiempo limitado, volvió el crédito al consumo a laArgen tina: las principales tarjetas de crédito rehabilitaron el pago en dos y tres cuotas con ese medio para todos los comercios de sus redes que tengan instalada la máquina POS («punto de venta» por sus iniciales en inglés), de captura electrónica de datos. La «promoción» está vigente hasta el 30 de noviembr e, plazo que será renovado si el mercado (léase liquidez en los bancos) responde de manera positiva.

La vuelta de las cuotas venía siendo reclamada casi a gritos por los comerciantes, y esta semana las administradoras de medios de pago comenzaron a enviar notificaciones a los negocios adheridos de que regresaba esa modalidad de financiación. Fuentes de la industria dijeron a este diario que prácticamente desde el primer día de operaciones (el lunes pasado) comenzaron a registrarse algunas ventas en cuotas.

¿Cuál es el costo para los compradores? En términos nominales, altísimo: la tasa anual es de 75 por ciento. Sin embargo, argumentan los banqueros, «no es posible cobrarmenos porque la tasa de referencia es la de las Lebac (Letras del Banco Central), que están cerca de 60 por ciento».

•Montos fijos


De todos modos, el cliente pagará -como antes del fin de la convertibilidad-tres cuotas fijas, de valor idéntico, o sea que cerrará el precio final al momento de la compra. Será facultad del comerciante -de nuevo, como antes del fin de la convertibilidad-fijar el valor en cuotas del bien vendido.

«Según nuestros cálculos, el recargo total no pasará de 10 por ciento, y es posible que algunos comercios -los que puedan hacerlo por sus márgenes o los que quieran utilizar el mecanismo como un instrumento competitivoabsorberán parte del costo financiero», dice Sara Muzzio, gerente comercial de Argencard.

Así, un par de zapatillas que al contado valga $ 120 podría costar $ 136, importe que se dividirá en tres partes iguales. Y a pesar de que la tasa fluctuará de acuerdo con la de las Lebac, el precio pactado no será modificado.

¿Por qué tanto los bancos como Visa y Argencard/MasterCard mantuvieron casi en secreto esta iniciativa? Porque todavía hay un gran temor en el sistema financiero de que el «veranito» sea demasiado pasajero, y las condiciones cambien (para peor) de manera abrupta. «Sería terrible si salimos con bombos y platillos hoy a anunciar que volvió el crédito, y la semana que viene tenemos que volver a cortar el chorro», dijo una fuente de VisaArgen tina, que prefirió mantener reserva de su identidad.

Está claro que lo elevado de la tasa, además de la cuestión inflacionaria, obedece a la
ausencia de depósitos para fondearse. Por eso, entre las entidades -dado que no todas contarían con la liquidez como para financiar estas operaciones-hubo fuertes discusiones antes de tomar la decisión de volver a las cuotas.

•Mecánica

Para los comerciantes, en cambio, la noticia parece ser mucho más alentadora. Quienes tienen instalado el POS hacen sus ventas en cuotas, llevan los cupones al banco pagador, cobran a los 18 días hábiles el total del monto vendido y pagan 75 por ciento anual de acuerdo con el siguiente esquema:

• el cupón de la primera cuota con interés cero;

• el cupón de la segunda cuota con el interés proporcional de 75 por ciento sobre
42 días (la diferencia entre los 60 días a los que se paga el cupón menos los dieciocho del día de cobro);

• el tercer cupón igual que el segundo, pero por 72 días (la diferencia entre 90 días y los 18 días originales).

Según los cálculos de las tarjetas,
el costo financiero total no llega a 10 por ciento. Desde ya, si el cliente decide financiar esta compra en lugar de pagarla a la llegada del resumen mensual, pagará la tasa del «revolving», que hoy ronda 70 por ciento (varía mucho de acuerdo con las entidades).

•Temor

«Estamos seguros, y los comerciantes también, de que las cuotas jugarán un rol importante en el aumento de las ventas», dice Muzzio. «Hace un año, las ventas en mensualidades llegaron a representar 30 por ciento del total de la facturación con tarjeta de crédito. ¿Cuánto esperamos ahora?Y, no tenemos demasiadas bases para estimar una cifra, pero creo que en los primeros meses no superará 10 por ciento. La gente todavía tiene temor a endeudarse, aun cuando se le garantice que la cuota es fija e inamovible. El miedo pasa más por el futuro laboral, los ingresos, la falta de actualización de los salarios...»

Pero a pesar de que por ahora bancos y tarjetas salieron con pies de plomo al mercado, es indudable que la posibilidad de diferir el pago de un bien hará que más de un consumidor se anime a concretar compras postergadas, lo que debería tener un efecto (módico es cierto, al menos de manera inicial) en el más que deprimido consumo.

Los rubros en los que se podrá comprar en cuotas serán todos los tradicionales, fundamentalmente tres: calzado, indumentaria y artículos para el hogar. Los únicos excluidos son los también habituales: restoranes, comestibles y combustible. Pero en este último rubro, para sorpresa de más de un automovilista,
algunas redes de estaciones de servicio han vuelto a aceptar la tarjeta de crédito para compra de naftas. La caída de las ventas todo lo puede.

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