El titular de la Asociación Cristiana de Empresarios (ACDE), Santiago del Sel, hizo una dura autocrítica frente al nivel de desocupación que alcanzó el país. A su lado, estaba el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que no reconocía al mismo tiempo errores propios por el alto nivel del empleo en negro.
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Sin políticas claras para fomentar el empleo formal más que recurrir a elevar las indemnizaciones y, por ende, los costos laborales, Tomada se vanaglorió de la baja del índice de desempleo a 10,2%.
El encuentro se dio en el marco de una convocatoria organizada ayer por la ACDE, en pos de promover la recuperación y la inclusión de los desocupados en la Argentina vía la creación de nuevas empresas y puestos de trabajo.
Del Sel dijo: «Como empresarios estamos en deuda con el país; nos ha faltado coraje y compromiso, y parte de la responsabilidad en el avance de los excluidos ha sido de los empresarios, por nuestro silencio y también por ser cómplices». «Cometimos la peor de las faltas que fue la hipocresía, que es decir una cosa y hacer otra», añadió.
Del Sel dijo que «no es verdad que si la economía va bien, todo va bien. Sí es verdad que llegó la hora de trabajar en una agenda común por un país y por un bienestar mejor».
Por su parte, Tomada indicó que los casi tres millones de puestos de trabajo que se han creado fueron por la acción de los sectores público y privado y por eso la desocupación ha bajado en 50%, y destacó, nuevamente, la mejora de la calidad de empleo y no sólo en la cantidad de ocupación.