El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló este viernes los lineamientos centrales del denominado "Super RIGI", un nuevo régimen de incentivo a la inversión anunciado por el presidente, Javier Milei, el jueves. De acuerdo al ministro, la iniciativa que el Ejecutivo enviará al Congreso los próximos días apunta a industrias estratégicas que actualmente no se desarrollan en la Argentina, vinculadas a la transición energética.
Super RIGI: Luis Caputo dio más detalles del proyecto que el Gobierno enviará al Congreso
Tasa de ganancias del 15% y amortización acelerada del 60% en el primer año fueron algunos de los detalles que adelantó el titular del Palacio de Hacienda.
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El Gobierno lanza el Super RIGI: Caputo explica los detalles.
"En las próximas semanas, probablemente vamos a estar llegando a pedidos de inversión que se van a acercar a los u$s140.000 millones", afirmó Caputo.
Subrayó que esos proyectos "van a generar una enorme cantidad de empleo" y las divisas necesarias para "un tipo de cambio libre donde la gente pueda comprar dólares, las empresas pueden repatriar dividendos, y las que necesitan inversiones pueden importar bienes de capital para poder hacer sus productos más eficientes".
El ministro también contextualizó el anuncio en el marco del shock externo global. Afirmó que "Argentina era el ejemplo de país a seguir" en las reuniones del G20 y comentó que la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, definió la vulnerabilidad de los países según si son importadores de petróleo con déficit energético —los más expuestos— o tienen superávit fiscal y energético. "El único país del G20 en esa condición es Argentina", remarcó.
Las diferencias con el RIGI
El funcionario precisó que la lógica detrás del nuevo esquema apunta a sectores de márgenes reducidos que compiten con países que le llevan a Argentina "muchas décadas de ventaja en términos de instituciones y composición impositiva".
En ese marco, la principal distinción respecto del RIGI original es la carga tributaria: mientras el régimen existente fija una alícuota del 25% en el impuesto a las ganancias, el Super RIGI la llevaría al 15%.
Otro cambio sustancial es el esquema de amortización acelerada. Bajo el nuevo régimen, las empresas podrán amortizar el 60% de la inversión en el primer año, el 20% en el segundo y el 20% restante en el tercero —un esquema "mucho más acelerado", según sus propias palabras.
A esto se suman exenciones arancelarias ampliadas para la importación de todo insumo vinculado a la producción, no solo de bienes de capital como ocurre actualmente, donde existen "zonas grises" en la nomenclatura que generan conflictos interpretativos. Asimismo, el régimen contempla arancel cero a las exportaciones.
Para las provincias que adhieran, el proyecto establece que el Impuesto sobre los Ingresos Brutos no podrá superar el 0,5%, y que las tasas municipales tampoco podrán aplicarse sobre las actividades alcanzadas. "El monto mínimo todavía no lo hemos terminado de definir", aclaró Caputo.
Minería, cobre y autos eléctricos
El ministro mencionó como casos concretos el refinamiento y laminado de cobre —"una industria en especie de boom, empujada por la electrificación y la inteligencia artificial"— y la fabricación de automóviles eléctricos a partir de la producción local de litio. "Este nuevo RIGI puede hacer que una empresa decida una inversión de u$s20.000 o u$s30.000 millones en favor de la Argentina", sostuvo.
En términos fiscales, Caputo defendió la lógica de reducir impuestos para recaudar más: "Si bien vamos a estar con menos impuestos, vamos a estar cobrando impuestos que hoy no se cobran porque estas industrias hoy no existen en el país."
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