22 de agosto 2002 - 00:00

Avanzan negociaciones para reabrir bancos suspendidos

Montevideo (de nuestra agencia) - Se logró ayer un nuevo avance en las negociaciones para la capitalización y reapertura de los bancos suspendidos al confirmarse la propuesta para el Banco de Crédito y cerrarse la reprogramación de los depósitos del Banco de Galicia. En el Banco Comercial se acordó, además, prorrogar hasta hoy el plazo para que los ahorristas suscriban el acuerdo de reprogramación, en tanto que a nivel oficial se espera la llegada de propuestas del exterior.

Los accionistas minoritarios del Banco de Crédito presentaron una oferta de capitalización y provisión de los fondos necesarios para dotar de liquidez a la institución. El Crédito tiene actualmente un activo de u$s 660 millones y depósitos a plazo por u$s 373 millones, a lo que se suman depósitos a la vista por u$s 152 millones que se vienen devolviendo desde la semana anterior con la asistencia del Banco Central a través del Fondo de Fortalecimiento del Sistema Bancario (FFSB).

La fórmula presentada por el accionista St. George Limited (grupo Moon) incluye un aporte de u$s 70 millones, que le permitirá pasar de 49 por ciento a 55 por ciento del capital accionario.

Los ahorristas aportarán otros u$s 70 millones (20 por ciento de los depósitos, a plazo fijo) y reprogramarán 80 por ciento restante a tres años, para pasar a controlar 30 por ciento de las acciones.

La Corporación para el Desarrollo (una entidad paraestatal), que ahora controla 51 por ciento de las acciones, quedará en el futuro con 15 por ciento, que en un plazo de entre uno y dos años también se reprivatizará.

•Galicia

El otro paso importante confirmado ayer fue la reprogramación acordada por el Banco Galicia Uruguay (BGU) con sus ahorristas, que ya cuenta con la aprobación de 78 por ciento de los fondos depositados en esta institución. Según la legislación vigente en materia de concordatos, el Galicia necesitaba la aprobación de 75 por ciento de los depósitos (unos u$s 880 millones) para implementar la fórmula de devolución que había definido hace algunos meses.

Este acuerdo con los depositantes será presentado a la jueza de Concursos,
Teresita Rodríguez Mascardi, quien deberá refrendar el concordato. En febrero, el Banco de Galicia Uruguay SA, intervenido por el Banco Central del Uruguay (BCU), solicitó una moratoria judicial. El pasivo presentado por el Galicia Uruguay alcanza a u$s 1.170 millones, incluyendo depósitos a plazo fijo por u$s 995 millones y depósitos a la vista y en caja de ahorro por u$s 175 millones, que aún se encuentran en poder de la institución tras retiros por unos u$s 500 millones que se concretaron en enero y febrero de este año.

Las autoridades del Galicia Uruguay habían presentado en mayo una fórmula para la devolución de los depósitos en nueve cuotas anuales, con una entrega de 3 por ciento y el pago de un interés de 2 por ciento anual sobre saldos. Las dos primeras cuotas son de 15 por ciento cada una, lo cual -con el adicional de 3 por ciento-permitirá cancelar 33 por ciento de la deuda total en los primeros 24 meses. La formula prevé, además, una cláusula de aceleración de los pagos en caso que el banco mejore su flujo de efectivo.

•Transferencia

Mientras, la calificadora de riesgo Fitch Ratings divulgó ayer un informe señalando que la reciente asistencia financiera adicional que recibió Uruguay del FMI ayudó a enlentecer en las últimas semanas el proceso de retiro de depósitos del sistema financiero. Agregó asimismo que «probablemente se esté dando una transferencia de depósitos desde los bancos públicos y suspendidos hacia bancos privados extranjeros».

La agencia destacó también que se desaceleró el ritmo de pérdida de reservas, que disminuyeron 81 por ciento en lo que va del año.

«Si el retiro de depósitos continúa frenándose, los fondos de los organismos multilaterales podrían enfocarse más en una reestructuración de los bancos y menos en pagar depósitos»
, dijo el informe. «El costo de la crisis podría ser entonces de entre 25 por ciento y 30 por ciento del PIB y esto lo pondría a la par del costo de las crisis de Tailandia y Corea en 1997, así como la de Uruguay a principios de la década de 1980», agregó.

Sin embargo, hasta que la situación de la Argentina y Brasil no mejore, la confianza de los depositantes continuará siendo susceptible, dijo Fitch. Para la agencia, una solución exitosa de la crisis bancaria se basa no sólo en minimizar nuevos retiros de depósitos de residentes, sino también en que los bancos privados -en su mayoría, extranjeros-continúen financiando los retiros de depósitos con sus propios fondos. El rol de los bancos extranjeros en el sistema financiero uruguayo podría incrementarse en tanto reciban los depósitos provenientes de los bancos domésticos, concluyó el análisis.

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