¿Baja recuperación salarial?

Economía

Desde 2003, el ingreso real de la ocupación aumentó más de 30%, tanto en el sector formal como en el informal, pero recientemente la inflación afectó los ingresos. Hasta octubre, las remuneraciones reales de los trabajadores privados registrados fuera de convenio y los no asalariados que forman la clase media habrían sufrido una pérdida anual de 1,5%. Pero esto no se tradujo en una caída del ingreso de los hogares de clase media porque el empleo privado creció cerca de 4%. De esta manera, el crecimiento en la ocupación más que compensó la erosión en los ingresos reales de los trabajadores provocada por la suba de los precios, dando lugar, en suma, a una mejora del ingreso real de poco más de 2%.

Estos datos surgen de un informe elaborado por Sel Consultoresque advierte «una fuerte desaceleración con relación a 2006» en la mejora en el ingreso.

Otros datos relevantes se refieren a la falta de avances en el combate contra el empleo en negro. «Mientras que el desempleo ajustado por planes sociales se redujo de 23% a 9% de la población económicamente activa, la informalidad entre los asalariados con empleos de mercados bajó apenas de 42 a 39%. Tomando como base el segundo trimestre de 2003, al término del gobierno de Néstor Kirchner el desempleo cayó cerca de dos tercios y la informalidad en menos de una décima parte».

Así lo señala Ernesto Kritz, director de la consultora, que enfatiza el problema de la informalidad como el principal tema pendiente de la agenda laboral.

Los efectos de la informalidad laboral son muy fuertes. El primero es que los trabajadores en negro sufren el desempleo mucho más que los formales: la tasa de desocupación de los informales es cinco veces más alta que la correspondiente a los trabajadores registrados. Además, tienen mayor inestabilidad, ya que tres de cada cuatro trabajadores informales no alcanzan a cumplir un año en el empleo. Por otra parte, el ingreso promedio de los trabajadores informales es casi la mitad que el obtenido por los trabajadores en blanco. Desde ya que a estos datos deben agregarse las conocidas carencias por la falta de obra social, licencias pagas, cobertura por accidentes, enfermedades profesionales, indemnización por despido o seguro de desempleo.

El estudio señala además que «la pobreza está cada vez más asociada a la informalidad laboral». Sucede que el salario promedio de un trabajador informal es 25% más bajo que la canasta básica de una familia tipo. Esto ayuda a explicar -sostiene Sel Consultores- la dificultad para reducir la desigualdad en el ingreso.

  • Problemas

    Las mejoras que se han dado en los últimos años corresponden exclusivamente a lo ocurrido en el sector formal, mientras que para los asalariados en negro la distribución «prácticamente no se modificó, y es ligeramente más desigual que en 1998». Se plantean, en este marco, problemas tanto para los trabajadores individuales como en el orden macroeconómico. Por un lado, porque «no hay muchos -y cada vez habrá menos- buenos empleos para los poco educados o con escasas calificaciones».

    Desde un punto de vista global, el documento concluye que «va a ser difícil aprovechar los beneficios del progreso tecnológico y construir una economía competitiva, sin una fuerza de trabajo mucho más educada y calificada». El beneficio mayor que recibe Cristina Kirchner es la notable recuperación del empleo ya que se calcula que desde la segunda mitad de 2003 salieron de la desocupación casi un millón y medio de personas, a los que deben agregarse 700.000 que cambiaron los planes sociales por un empleo de mercado y un millón de nuevos trabajadores que encontraron ocupación, sostiene el estudio de Kritz.

  • Temor

    Es decir, son más de 3 millones de empleos creados en el período. Esto explica porqué por primera vez en casi una década y media, el temor a la pérdida de empleo no está al tope de las preocupaciones de la sociedad. Otro logro consiste en la disminución en más de 30 puntos en la incidenciade la pobreza, pues desde 2003, más de 10 millones de personas salieron de esa condición. No obstante, el estudio advierte que en 2007 «se frenó la reducción de la pobreza».

    Al respecto, se señala que «con la canasta básica de alimentos correctamente medida (entiéndase no según datos oficiales) en el primer semestre la pobreza fue de 28,3%, casi 5 puntos más alta que la informada por el INDEC». En consecuencia, calcula que «la pobreza parece haber aumentado cerca de un punto y medio, esto es medio millón adicional de pobres» En total, se encuentran por debajo de la línea de pobreza unos 10 millones de personas y «el número pudo haber aumentado en el segundo semestre».
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