En la actualidad las tasas están a casi un tercio del nivel en que se encontraban hace tan solo hace tres meses.
Pero la caída no se verificó sólo en las tasas pasivas. El call (tasa para préstamos entre bancos) también sufrió un marcado descenso, ya que pasó de 60 por ciento anual de principios de agosto a 6,50 por ciento anual en que cerró ayer. En este caso se trata de un mercado muy reducido, ya que muchas entidades se muestran reticentes a prestar sus fondos hasta tanto no se actualicen los balances de varias entidades. Precisamente ello genera un exceso de liquidez que empuja hacia abajo a las tasas.
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