Los mercados energéticos han operado con nerviosismo por la posibilidad de que la producción de petróleo de Venezuela, de 2,6 millones de barriles por día (bpd), pudiera verse perturbada si se desataban disturbios sociales ante un resultado disputado, ante un triunfo de la oposición o Hugo Chávez, o por la aparición de denuncias serias de fraude electoral.
Sin embargo, los precios se dispararon luego de que se conocieran las primeras informaciones sobre un atentado en el sur de Irak, donde la milicia chiita que combate a las fuerzas estadounidenses prendiera fuego a un pozo petrolero, en un nuevo episodio de su campaña en contra de la infraestructura petrolera del país. Este panorama alcanzó para volver a alterar los nervios de los inversores y generar una nueva escalada del precio del crudo, que retomó al cierre de los mercados la tendencia a la baja.
La semana pasada, los precios del crudo acumularon una suba de 6%, batiendo marcas históricas tanto en el mercado de Nueva York como en el de Londres, e incluso en el valor que fija la
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