El nuevo esquema de retenciones a los exportadores será finalmente anunciado hoy por el Ministerio de Economía. Aún había discrepancias anoche sobre el alcance final a determinados productos, aunque trascendió que las manufacturas industriales y del campo tributarán entre 8% y 12%. Habría pocas excepciones a economías regionales.
El nuevo esquema de retenciones será anunciado hoy en medio de diferencias entre el Ministerio de Economía y Presidencia, sobre el alcance del tributo que podría generar ingresos por u$s 3.000 millones anuales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los granos, aceites y harinas pagarán, finalmente, 20 por ciento, mientras las manufacturas de origen industrial (MOI) y agropecuario (MOA) tributarán entre 8 por ciento y 12 por ciento, incluidas las materias primas vinculadas a las economías regionales, como frutas (cítricos, peras y manzanas) y miel, alícuota que en el proyecto de Economía se ubicaba en 5 por ciento.
Anoche se mantenían las discrepancias sobre el nuevo impuesto a las exportaciones de carne, aunque se aseguraba que tributarían 5 por ciento como apoyo a la actividad que arrastra un año de complicaciones por la epidemia de la fiebre aftosa. El objetivo de este reacomodamiento en el sistema de derechos de exportación tiene como objetivo mejorar la recaudación y ejercer cierta presión sobre los productos que más aumentaron en la canasta básica. En efecto, según los relevamientos del gobierno, aceites y harinas, que hasta la semana pasada tributaban 5 por ciento como manufacturas, ahora deberán pagar 20 por ciento, ya que se regis-traron aumentos de entre 80 por ciento y 100 por ciento en los precios al consumidor. Al desalentar la exportación con el gravamen se especula que las empresas volcarán mayor volumen al mercado inter-no e inducirán a la baja de precios.
• Presión
Para las manufacturas industriales habría un arancel deferenciado que variaría entre 8 y 12 por ciento, aunque no se descartaba anoche que al final quede unificado en 10 por ciento.
Además, se dejaría de lado la posibilidad de no gravar algunas exportaciones que son el fuerte de las economías regionales, tal como se especulaba ayer a la tarde. Durante toda la jornada hubo una fuerte presión desde los gobiernos provinciales en defensa de ciertas actividades vinculadas a la economía regional: por caso, el gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, pretendía que no se gravara con una alícuota de 20 por ciento a la soja ya que su provincia es epicentro del corazón sojero del país. Desde Córdoba, José Manuel de la Sota presionaba por un mejor posicionamiento del maní y se oponía al aumento del impuesto a los aceites, ya que en su provincia se encuentra una de las empresas aceiteras nacionales más importantes (General Deheza). Desde el Sur también se sintió presión desde el Alto Valle para que manzanas y peras -motores de la economía agrícola patagónica-mantuvieran en 5 por ciento la alícuota.
El gobierno de Duhalde especula con una recaudación de u$s 3.000 millones anuales por las nuevas retenciones, lo que permitiría financiar el déficit del presupuesto y mejorar las partidas para los planes sociales.
Dejá tu comentario