El Banco de Japón mantuvo hoy sus tasas de interés sin cambios, una decisión que provocó una caída del yen a niveles cercanos a sus mínimos en cuatro años y generó especulaciones de que el BJ podría haber cedido a las presiones del gobierno para evitar un ajuste.
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El organismo dijo que su comité de política monetaria tomó la decisión de mantener las tasas en 0,25 por ciento en una votación con 6 votos a favor y tres en contra.
Las tasas japonesas son las más bajas entre todos los países más desarrollados, y muchos agentes financieros ahora consideran la posibilidad de un ajuste tan pronto como el mes próximo.
Mientras en el mercado crecían las versiones sobre una posible intervención del gobierno en la política monetaria, el gobernador del BJ, Toshihiko Fukui, respondió diciendo que el banco central había tomado la decisión por cuenta propia.
Fukui dijo que el BJ consideró prudente observar los próximos datos, dado que los indicadores han estado mixtos. Agregó que el consumo está en tendencia creciente, pero que el ritmo era muy moderado.
"El trabajo del BJ consiste en apoyar el desarrollo saludable de la economía por medio de la estabilidad de precios. Desearíamos adoptar las decisiones apropiadas, en base a nuestro juicio y nuestra responsabilidad", dijo Fukui.
Diversos medios japoneses, en vísperas de la reunión de política monetaria del BJ, habían informado que era improbable que la entidad elevara las tasas.
Muchos en los mercados financieros sospechaban que el gobierno intenta influir sobre el banco central para que no tome medidas apresuradas que puedan perjudicar a la economía.
Antes de los reportes de prensa que alteraron las expectativas, los inversores se habían preparado para un aumento de tasas.
"Pienso que lo peor para el BJ es que esto pueda verse como si hubieran cedido a la presión política", dijo Yasunori Sone, profesor de ciencia política en la Universidad Keio.
"Creo que tomaron la decisión porque no tienen certeza sobre la recuperación de la economía (...) Podría parecer como si hubiera habido un pacto secreto entre el gobierno y el BJ", agregó el académico.
La decisión fue la votación más ajustada en más de tres años y mostró un cambio fuerte desde la decisión por 9 votos a favor en la reunión anterior, cuando las tasas también se mantuvieron estables.
El yen, que se ha visto perjudicado en los últimos meses porque los inversores tienden a desprenderse de la monedda, en favor de otras de rendimientos más elevados, llegó a negociarse a 121,45 por dólar, un nivel cercano a un mínimo en cuatro años.
En las últimas semanas, la divisa japonesa ha perdido más del 5 por ciento contra el dólar.
Política
El BJ se encuentra en un dilema. La economía se encuentra en el proceso de recuperación más extenso en la era de la posguerra, pero persisten las preocupaciones que provocan los precios blandos y un moderado crecimiento del consumo.
"Entre hoy y la reunión de febrero tendremos los datos del PBI (Producto Bruto Interno) y el banco central será capaz de confirmar la fortaleza del gasto de los consumidores", dijo Mamoru Yamazaki, economista jefe de RBS Securities.
La confusión sobre la dimensión política de la estrategia monetaria del BJ, combinada con un panorama poco claro para la economía, dificulta la perspectiva para los mercados financieros.
Más aún, no se prevé que termine la presión política para mantener las tasas sin cambios, e incluso podría aumentar antes de las elecciones de julio para la cámara alta del parlamento.
Las señales de que el respaldo público para el primer ministro Shinzo Abe ha disminuido refuerzan esta visión. La aceleración del crecimiento económico es la piedra angular de la plataforma política del gobernante.
El jueves, el principal portavoz del gobierno subrayó la determinación de las autoridades para que el BJ considere su opinión cuando toma decisiones.
"Esperamos que el BJ conduzca la política monetaria en forma apropiada, al tiempo que mantiene un contacto estrecho con el gobierno", dijo el jefe de Gabinete Yasuhisa Shiozaki, en conferencia de prensa.
Jesper Koll, economista jefe de Merrill Lynch Japan Securities, observó que dos de los nueve puestos dentro de la directiva del BJ, cuya designación es política, deberán renovarse en abril.
"La presión política se va a intensificar", dijo. "Es muy desafortunado que, en lugar de liderar el debate, el BJ sea atacado por los flancos constantemente".
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