Roma (ANSA) - Dos de los mayores bancos europeos, el francés Crédit Agricole y el italiano Banca Nazionale del Lavoro (BNL), asumieron los efectos que el default argentino ha causado en sus cuentas: en el primer caso, el banco galo anunció que sus ganancias del primer semestre bajaron 26,9% debido a tres factores, entre ellos la crisis argentina, mientras que BNL informó que hoy examinará a fondo «el problema» vinculado al default. En el fuerte recorte de las ganancias de Crédit Agricole pesaron mucho los costos vinculados a la salida de la Argentina, que tuvo un impacto sobre las ganancias estimado en 106 millones de euros.
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Otro de los factores que influyó en las cuentas del primer semestre del banco, según un comunicado difundido en París, fue la baja de los mercados accionarios de los últimos meses. Respecto del BNL, el presidente del banco italiano, Luigi Abete, afirmó que el consejo de administración de la entidad examinará mañana las cuentas relativas al segundo trimestre del año, ocasión en la que «se tomará en cuenta sobre todo el problema de la Argentina».
No obstante, Abete aseguró que la respuesta que dará el Consejo de Administración sobre la Argentina será «definitiva y tranquilizadora».
«Ya hemos dado una respuesta de este tipo con el balance del banco para el año 2001 y ahora haremos algo similar, o sea dar una respuesta supertranquilizadora.»
Según muchos analistas locales, gran parte del resultado final del segundo trimestre de BNL dependerán precisamente de la envergadura que la crisis argentina ha tenido en estos meses sobre el banco.
• Preocupación
El telón de fondo de estas declaraciones son la preocupación que, desde diferentes frentes, países como Italia siguen teniendo de cara a la crisis argentina.
El ministro italiano de Economía y Finanzas, Giulio Tremonti, destacó por ejemplo que el default argentino es uno de los seis factores clave que en estos meses han debilitando el crecimiento de la economía italiana.
«A las familias italianas los efectos de esa crisis le costaron 1% del PBI nacional», precisó Tremonti, quien indicó entre los otros factores que frenan la expansión italiana a las consecuencias por el 11 de setiembre y la llegada de la nueva moneda única, el euro.
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