Dólar futuro: BCRA cerró junio en cero; gana poder de intervención

Economía

Lo confirmaron fuentes oficiales. Es una herramienta clave para contener las expectativas de devaluación frente a las tensiones preelectorales. Julio comenzó con baja en todas las posiciones.

El Banco Central ingresó al segundo semestre con su capacidad de intervención en el mercado de futuros del dólar intacta. Como anticipó Ámbito, el BCRA ya había cerrado todas sus posiciones en el mercado de futuros durante mayo.Ahora fuentes oficiales le confirmaron a este diario que la entidad que preside Miguel Pesce no precisó vender ningún contrato a lo largo de todo junio para incidir en las expectativas de los inversores y terminó el mes nuevamente en cero. Se trata de una herramienta importante -junto con las reservas acumuladas durante el año y los bonos en dólares que aún conserva en su cartera- para intentar contener las típicas presiones devaluatorias preelectorales, que en las últimas jornadas hicieron sus primeras apariciones.

Los futuros del dólar se operan en Matba-Rofex y en el MAE. Se trata de contratos entre particulares que se negocian en pesos pero que los inversores lo utilizan para obtener una cobertura cambiaria. ¿Cómo? Cada contrato tiene un plazo y establece para ese vencimiento un precio determinado, algo así como una apuesta entre las dos partes. La diferencia entre el precio pactado y el tipo de cambio realmente existente al vencimiento contrato se salda en pesos: el comprador la gana si dólar oficial es más alto y el vendedor si es más bajo. El BCRA opera en este mercado como vendedor en momentos de tensión para abastecer la demanda de cobertura y moderar las expectativas de devaluación.

Fue así que en el pico de la corrida de octubre de 2020 llegó a tener una posición vendida neta de u$s8.400 millones. Como el mercado apostaba de forma generalizada por una devaluación abrupta, que el Gobierno y el Central lograron evitar, la autoridad monetaria absorbió unos $23.500 millones. En los despachos oficiales consideran que esa pérdida “disciplinó” a los inversores y, junto con la mejora en el contexto internacional y la recuperación de reservas, ayudó a contener las expectativas de corto plazo y a que puedan cerrarse poco a poco todos los contratos vendidos en futuros.

Así, lo largo del primer semestre las expectativas de devaluación implícitas en los contratos de futuros se redujeron en los distintos tramos de la curva. También julio comenzó con bajas generalizadas en la primera rueda, más acentuadas para las posiciones que cierran dentro de 2021. Por caso, los contratos a diciembre empezaron el año en torno a los $138 y ayer terminaron a $114,25. Aunque siguen por encima de los $102,40 que marca el Presupuesto como pauta para fin de año, lo que muestra que el mercado descuenta una aceleración del ritmo de depreciación después de las elecciones, pese a que el Gobierno reafirma que esto no será así ya que el tipo de cambio no está atrasado.

Con todo, los funcionarios consideran que el hecho de que el BCRA haya podido reducir a cero su posición vendida en este mercado significa que los rendimientos de los contratos de futuros de dólar se encuentran alineados con el sendero del tipo de cambio oficial sin necesidad de intervención de la entidad.

Sí, al igual que los analistas, esperan que a medida que se acerquen las elecciones se incrementen las tensiones cambiarias y la búsqueda de cobertura de los inversores. Algo comenzó a verse en las últimas semanas en los dólares paralelos y que se materializó en el rally alcista del blue -que se ubica hoy $11 por encima del nivel de mediados de junio-. También se observó en la mayor demanda del MEP y el contado con liquidación (CCL), que llevó al Central a intervenir para evitar un salto de la brecha por encima del 75% y a la Comisión Nacional de Valores a pedirle a los agentes de Bolsa que reduzcan esta operatoria.

En ese sentido, en el Gobierno destacan que hoy el BCRA cuenta con el 100% del margen de intervención en futuros y afirman que eso posibilita contener “cualquier distorsión que pudiera generarse en las expectativas de depreciación”.

Según una estimación de la consultora Equilibra, en los próximos meses se incrementará la “presión dolarizadora” preelectoral proveniente del desarme de plazos fijos (sobre todo de las colocaciones minoristas, que representan el 40% del total), de los fondos extranjeros con tenencias en pesos y los ahorros surgidos de los recursos que inyectará el Ejecutivo durante la campaña. Esto podría generar una demanda extra de poco más de u$s3.400 millones, equivalente al 83% de las reservas netas que pudo acumular el BCRA en lo que va del año.

En el Gabinete económico esperan que, si los precios internacionales acompañan (el miércoles celebraron la recuperación de la cotización de la soja en Chicago de nuevo a la zona de u$s530), el ingreso de agrodólares se extienda un mes más de lo habitual y que el saldo comprador del Central pueda extenderse hasta agosto. Fue una buena señal en ese sentido que julio comenzara con un buen nivel: ayer la entidad adquirió u$s80 millones, según fuentes privadas.

Junto a la capacidad de intervención en futuros, la clave del poder de fuego del Central para enfrentar contener la brecha cambiaria es la recuperación de las reservas hasta alrededor de u$s8.000 millones y el stock actual de bonos en dólares por u$s5.300 millones, que permite intervenir en los dólares financieros.

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