Todos los commodities cerraron ayer en valores máximos. No podía ser mejor para el gobierno de Cristina de Kirchner. Puntualmente la soja, cuya evolución es una suerte de riesgo-país, ayer trepó más de 3% y cerró a nuevos máximos. En el año acumula una ganancia de 40%. El mundo está viviendo una inédita situación con la casi totalidad de los países con continuo crecimiento y sin amenazas de un freno de corto plazo. Hasta Estados Unidos está alejando sus fantasmas de recesión. Una beatificación para la economía argentina y la flamante presidente que llega en un preciso momento. Justo cuando hay dudas de cómo la Argentina logrará refinanciar vencimientos de deuda en 2008 y 2009 el nuevo despegue de los commodities hace al país más sólido en lo fiscal (por las retenciones a exportaciones). Pero el diablo siempre mete la cola. El alza de los granos trae aparejado un incremento de los alimentos. Por lo pronto ayer se confirmó que se suspendieron por tiempo indefinido los registros para exportaciones de trigo. Los productores habían acumulado igual un colchón anotando ventas para todo 2008. Es la contracara de este impulso renovado que recibe la economía.
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