BID prevé crecimiento en América Latina
-
La Bolsa no pierde la fe a pesar de los furcios de Trump
-
El petróleo volvió a subir y el Brent trepó a u$s111,43 por la tensión en Medio Oriente
La región necesita inversiones por 70.000 millones de dólares anuales en infraestructura, transporte y comunicaciones, y sólo dispone por ahorro interno y recursos propios de cerca de la mitad de esa cifra.
En estos puntos "debemos concentrar la atención en estos dos o tres años que debe durar la bonanza", señaló Iglesias.
La semana pasada, la Reserva Federal de Estados Unidos elevó en 0,25 puntos la tasa mínima de interés en ese país, que quedó así en el 1,25 por ciento anual.
Según analistas financieros, esa elevación se repetirá a escala mundial y reducirá los flujos de inversión hacia economías emergentes como las de América Latina.
"Esperamos que (el aumento de los intereses internacionales) sea gradual y razonable y que América Latina pueda absorberlo", dijo Iglesias.
"Estamos apostando a que no van a ser subidas dramáticas que generen grandes conmociones, más bien pensamos en subidas graduales que van a ser absorbidas progresivamente", agregó.
Iglesias dijo no cree que la elevación de los tipos en Estados Unidos tenga un impacto espectacular en la región, aunque precisó: "va tener impacto en todos los países, porque todos estamos endeudados".
En la medida en que América Latina siga manejando sus problemas fiscales con inteligencia, mantenga tasas de cambio flexibles y políticas monetarias ordenadas está en condiciones de poder sortear las dificultades emanadas del aumento de las tasas de interés, dijo.
El perfil de la deuda externa y la necesidad de reducir su impacto a partir de un mayor ahorro interno debe ser uno de los temas centrales de discusión en la región, señaló en su conferencia.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el nivel ideal de la relación entre el monto de la deuda externa y el Producto Interior Bruto (PIB) de un país debe ser en torno al 40 por ciento.
Pero en la región hay países que superan el 50, 60 y 100 por ciento de esa relación, explicó Iglesias.
"Este año estamos esperando un crecimiento del 4,0 por ciento. Todo el mundo está creciendo en América latina", dijo Iglesias al destacar los altos índices de expansión esperados en países como Argentina, Brasil y Uruguay.
Brasil, estimó, crecerá en torno al 4,0 por ciento, Uruguay en un 8,0 ó 9,0 por ciento, y Argentina en una cifra similar.
"Los vientos externos están detrás de esta bonanza", dijo Iglesias al recalcar que en la región prevalecen una serie de debilidades que dificultan la posibilidad de hacer que está crecimiento sea estable y sostenido en los próximos años. En 2003, la economía regional creció un 1,5 por ciento, muy por debajo de su potencial, recordó.
Iglesias aseguró que en su cálculo de crecimiento de 4,0 por ciento para la región ya ha descontado el impacto del alza internacional de los tipos.



Dejá tu comentario