• La volatilidad de los mercados tiene efectos beneficiosos, pero a niveles muy elevados puede terminar causando crisis ocasionales.
• Lo ideal es promover no sólo un sistema financiero estable, sino también eficiente. El sector financiero funciona eficientemente si intermedia a un precio mínimo y reduce el costo «total» del capital a su nivel óptimo.
• Varios autores sostienen que sistemas financieros eficientes son menos propensos a sufrir crisis financieras y cambiarias, y crecen más rápido.
• Existe una asignatura pendiente y un rol vital abierto en esta área: el desarrollo de una estrategia conceptual y operativa y de largo plazo para incentivar y fortalecer la eficiencia del sector financiero.
Los bancos centrales son la institución por excelencia para asumir este rol.