Juniors planea abrir un hotel cinco estrellas, una cadena de 40 escuelitas de fútbol y tres «megatiendas» en lugares frecuentados por turistas: el puerto de cruceros, la terminal de Buquebús y el propio estadio «bostero». Así lo adelantó a este diario Orlando Salvestrini, a cargo de los emprendimientos comerciales del club.
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Esta tarde presentarán el proyecto «Escuelas de Fútbol Boca Juniors», cuyo licenciatario es el grupo Pampa Fútbol SA, vinculado a la revista educativa «Primary» y cuya cabeza visible es Gabriel Link. El emprendimiento -que será apadrinado por Guillermo Barros Schelotto-apunta, según Salvestrini, «básicamente a lo recreativo, a la vida sana en oposición a la droga y el alcohol... En la primera etapa serán seis, pero está previsto para 2008 que lleguen al menos a cuarenta».
El dirigente agrega que habrá al menos una por provincia, «incluyendo Tierra del Fuego, que se llamará 'La escuela del fin del mundo'».
Mixtas
¿Cómo hacer, sin embargo, para que los chicos que concurran a las escuelitas no piensen que se trata de un paso previo a jugar para Boca? Explica Salvestrini: «Porque serán tanto para varones como para chicas, y estarán ubicadas en barrios de clase media y media-alta; si las pusiéramos en zonas marginales el fin de 'semillero' sería obvio, pero no es el caso».
Está claro entonces que la gente de Pampa (¿lío en puerta por la marca con el grupo de Marcelo Mindlin?) intentará competir con los negocios de Claudio Marangoni, pero con la obvia ventaja de la marca Boca Juniors. La inversión inicial es de $ 9 millones, incluyendo $ 1,2 milllón para el club por los primeros tres años. En caso de que la facturación supere ese monto, Boca tendrá 10% adicional.
En tanto el hotel, cuya ubicación está todavía por definirse («ellos la están buscando y nosotros deberemos aprobarla»), será operado por el Grupo Solanas, de la familia Mochon, y que cuenta con emprendimientos en Punta del Este y los hoteles Loi Suites en la Argentina. Salvestrini asegura que será un cinco estrellas, y que cuando esté listo («en dos años») servirá como sede para la concentración del plantel superior. «Para los turistas, será un atractivo adicional», dice. «Ya se firmó un precontrato y ellos nos dicen que el número ideal de cuartos rondaría los cien. Sin embargo, a eso habría que agregarle las habitaciones que se destinarán a los jugadores», añade.
El esquema comercial es el habitual en estos casos: Boca tendrá un monto mínimo mensual asegurado, y un porcentaje adicional sobre lo que se facture por encima de ese mínimo.
Finalmente, en lo que hace a las tiendas «bosteras», Salvestrini asegura que no hace falta tener un local en el centro de la Ciudad. «Los turistas vienen a la Boca y al estadio; de todos modos, si tenemos alguna propuesta para abrir un local en algún otro punto de la Ciudad, la estudiaremos. Por ahora, estamos trabajando en incorporar un local en la nueva terminal portuaria para cruceros (allí habrá un minicentro comercial para los turistas que desembarcan por pocas horas de los grandes buques) y también en la de Buquebús».
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