20 de julio 2004 - 00:00

Bolivia apura ley de venta de combustible tras votar

Luego de haber recibido el apoyo a su política de explotación de gas, el presidente boliviano, Carlos Mesa, tiene libertad para negociar con la Argentina. Néstor Kirchner viajará el jueves para discutir la ampliación del acuerdo de importación de ese combustible por un período de 5 años más, lo que implica que el año próximo ya no habría problemas de energía para el país.

El presidente boliviano, Carlos Mesa (derecha), ayer, junto con el titular del Consejo Nacional Electoral, Oscar Hassentteufel. El triunfo de su tesis sobre el gas en el referendo del domingo mejora sus posibilidades de completar hasta 2007 el mandato del depuesto Gonzalo Sánchez de Lozada.
El presidente boliviano, Carlos Mesa (derecha), ayer, junto con el titular del Consejo Nacional Electoral, Oscar Hassentteufel. El triunfo de su tesis sobre el gas en el referendo del domingo mejora sus posibilidades de completar hasta 2007 el mandato del depuesto Gonzalo Sánchez de Lozada.
La Paz (AFP, EFE, Reuters, ANSA) - El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, que recibió en el referéndum del domingo un fuerte respaldo a su política energética que implica la continuidad de las exportaciones de gas del país, comenzó a buscar ayer el apoyo del Congreso para aprobar una nueva ley de hidrocarburos.

La consulta autorizó a Mesa, con un respaldo de entre 75% y 50,7% según cada una de las cinco preguntas (con 24,6% de los votos escrutados al cierre de esta edición), a recuperar para el Estado el control de los hidrocarburos en boca de pozo, actualmente en manos de consorcios extranjeros, así como la exportación e industrialización del gas y un aumento desde 18% hasta 50% de la carga tributaria para las compañías que hoy explotan el recurso.

A pesar de la contundencia de los resultados, el debate acerca de la interpretación del mensaje expresado por el pueblo en el referendo recién comienza y, en algunos casos, se tiñe de ideología, según diversos analistas y dirigentes políticos.

«La verdadera pugna política recién comienza entre los sectores que se atribuyen la victoria» en el referendo, resumió Mauro Bertero, secretario ejecutivo de Acción Democrática Nacionalista (ADN), del ex presidente Hugo Banzer (1971-1978, de facto; y 1997-2001) y Jorge Quiroga (2001-2002). «El debate del día después recién comienza», vaticinó de su lado el analista Alvaro García Linera.

Por ejemplo, los partidos y las corrientes sociales deberán discutir si el término « recuperación de todos los hidrocarburos en boca de pozo» significa la nacionalización de los yacimientos y, en ese caso, en qué plazos, apuntaron.

El líder de izquierda Evo Morales, que encabeza la segunda mayor bancada legislativa, se inclinó ayer por una «nacionalización de derecho», es decir «sin expropiaciones ni confiscaciones» de los yacimientos actualmente gerenciados por empresas extranjeras sino mediante la revisión de los contratos vigentes en el Congreso.

Por su parte, el líder de la Central Obrera Boliviana,
Jaime Solares, anunció ayer una campaña de «resistencia civil» para forzar una estatización inmediata del gas, mientras que otro dirigente de la COB, Luis Choquetijlla, demandó a Mesa que lleve adelante «el concepto de la nacionalización de los recursos naturales que nos confiscaron en el pasado para que vuelvan a nuestras manos junto con nuestras empresas estratégicas».

El dirigente aseguró: «Acá no acabó la guerra. Pedimos que el gobierno sea responsable y lleve adelante lo que se expresa en las urnas». Pero
según el presidente Mesa, el mandato para «recuperar en boca de pozo» los recursos trata de una suerte de « nacionalización responsable» de los hidrocarburos. El gobierno había remarcado antes de la votación que el resultado de la consulta no implicaría la revisión de los 78 contratos de concesión por 40 años suscritos por el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, por estar comprometida en ellos la fe del Estado.

En cambio, los sindicatos y la oposición de extrema izquierda opinan que debe interpretarse como una nacionalización inmediata que revierta los contratos en concesión a privados y que lleve la explotación del recurso completamente a manos del Estado. Claro que esta alternativa podría costarle a Bolivia 5.000 millones de dólares en demandas; por eso,
el presidente planea iniciar la nacionalización en 2012 y de modo gradual, conforme vayan venciendo contratos o celebrándose nuevos acuerdos.

• Espaldarazo

Más allá de las interpretaciones encontradas, los analistas coinciden en que Mesa « recibió un espaldarazo para negociar mejor con el Parlamento, los partidos y los sindicatos», dijo el analista García Linera. Ayer se aguardaba la llegada inminente al Congreso de la Ley de Hidrocarburos derogada en el referéndum. Se esperaque la nueva norma sea aprobada en noviembre y que entre en vigor el año que viene, estimó el diputado Antonio Peredo, legislador del MAS, de Evo Morales.

En tanto, la consulta del domingo dejó otro flanco para el análisis. La pregunta 4, que habilita al presidente a usar el gas como recurso para lograr la salida al mar, fue la que ganó por menor margen, apenas por encima de la mitad más uno de los votos válidos. En ese sentido, el presidente chileno,
Ricardo Lagos, dijo ayer que su país está dispuesto a negociar con Bolivia futuros proyectos de gas, pero insistió en que una salida soberana al Océano Pacífico no está sobre la mesa.

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