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El título público que más subió está en default; es uno de los tres bonos Brady, el FRB. Este bono subió nada menos que 10,11% porque tiene una garantía (colateral) del Tesoro de los Estados Unidos que cubre 30% de su valor. Es un título poco operado, porque el default que tiene la deuda argentina inhibe a los grandes inversores institucionales de tomar posición en estos bonos, aunque tengan un precio excepcionalmente bajo. El FRB hoy cotiza a 24,50% de su valor nominal. Hay inversores que están tomando cautelosamente posiciones en bonos de la deuda argentina, porque creen que las elecciones la ganará un candidato de los llamados en la jerga de los economistas «pro mercado». El Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde se negocian estos bonos, ha visto incrementar el volumen de negocios en los últimos días.
Por su parte, el BODEN 2005, que es un bono en dólares de escasa circulación ya que fue emitido para algunos damnificados por el «corralón» (enfermos, mayores de 75 años, etc.), avanzó porque en abril paga parte del capital e intereses. Es un bono de corto plazo que recuperó valor al caer el dólar. Ahora su paridad es interesante: 83,45%.
Los inversores más conservadores que apuestan al plazo fijo a 30 días siguen contentos. La tasa para estas colocaciones es 1,50% mensual promedio, pero se puede conseguir cerca de 2% mensual en algunas entidades. La baja del dólar hace más destacada a esta colocación. Por ejemplo, quien vendió 1.000 dólares a principios de mes (lo vende a precio comprador) consiguió $ 3.150. En un mes de plazo fijo los transformó en 3.197,50. Si el viernes recompró dólares calculando el precio en $ 3,02, consiguió 1,058 dólares, o sea, ganó casi 6% en dólares en 30 días, cifra que en los Estados Unidos implicaría hacer un plazo fijo a más de dos años.
Las Letras del Banco Central (Lebac) también fueron una buena opción, aunque a corto plazo muestran tasas muy bajas. De todas maneras, 0,7% mensual es una excelente tasa para invertir.
La Bolsa, por su parte, volvió a decepcionar. El índice Merval, que mide el comportamiento promedio de todas las acciones líderes, perdió en el mes 4,61%. Sin embargo, un puñado de papeles de ese índice se destacó del resto y dejó ganancias. Acíndar lideró la movida con un aumento de su valor de 25% a lo largo del mes. Después se ubicó Juan Minetti con 9,52% y Ledesma con 9,21%. Entre los bancos se destacó Bansud, que mejoró casi 8%.
Fuera de estos papeles, marzo no fue un buen mes para colocar dinero en acciones en ninguna Bolsa del mundo, ya que la guerra con Irak alejó a los inversores del riesgo.
Llamó la atención que en medio de la guerra cayera el precio del oro, porque normalmente es un activo donde se refugian los inversores. Sin embargo, el metal bajó más de 5% en dólares por onza y en la Argentina perdió más de 10%.
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