Brasil aceptó la entrada de Telefónica en Telecom

Economía

Brasil aprobó ayer con restricciones que en principio no exigen desinversión la compra de 42% de la sociedad de control de Telecom Italia por parte de Telefónica de España. Este era el último visto bueno que faltaba para que la operación se efectivice a nivel internacional, confirmándose que el cierre se va a concretar antes del 15 de noviembre.

La adquisición dependía de las aprobaciones ya logradas de la Unión Europea, del órgano de control de Alemania (donde Telecom Italia y Telefónica tienen negocios de Internet) y de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (ANATEL) del gobierno de Lula da Silva.

Curiosamente, lo que se defina en la Argentina no era condición previa para la operación, lo que en parte se explica por la envergadura del mercado brasileño y porque en ese país la telefonía móvil es un negocio que todavía está lejos de haber tocado el techo.

No obstante, también habría cierto convencimiento en ambas empresas de que la transacción no viola la Ley de Defensa de la Competencia en nuestro país. Este criterio implicaría no considerar vigentes las restricciones impuestas por el pliego de licitación de ENTel y las nuevas licencias otorgadas en 1999 a Telecom y Telefónica de Argentina, que prohíben que una empresa tenga participación accionaria en la otra.

En Brasil, la situación es distintade la argentina. Telecom Italia se desprendió de su participación en la telefonía fija, mientras Telefónica controla Telesp, la principal compañía de telefonía fija de San Pablo.

Además, los españoles comparten en partes iguales con Portugal Telecom la propiedad de Vivo, la principal operadora móvil de Brasil, con una participación de 28% del mercado. A su vez, los italianos controlan TIM, la segunda operadora móvil, con alrededor de 26% del mercado nacional.

Ambas compañías móviles llegan a una participación conjunta de 54% en todo Brasil, y a la vez operan en un régimen de competencia ya que también están Claro, del grupo Slim, con 25%; Oi, con 13%, y otras cuatro firmas con porcentajes que oscilan entre 4,37% y 0,07%.

En la Argentina, Telecom y Telefónica controlan 90% de la telefonía fija y no se pudo desarrollar hasta ahora un régimen de competencia. Tienen, además, casi 70% de la telefonía móvil, porque Telefónica ya compró Movicom a Bell South, y prácticamente una sola competidora a nivel nacional: CTI, de Slim. Hay también numerosas localidades en el interior y aun en el Gran Buenos Aires donde el usuario es cautivo de Telefónica o de Telecom no sólo para telefonía fija, sino también para el servicio de banda ancha.

  • Opción

    Si bien Telefónica insiste en que su participación en Telecom Argentina se reduce a 1,5%, hay además dos elementos a considerar. El primero es que Telecom Italia tiene la opción de adquirir 48% de las acciones que hoy posee el grupo local Werthein en diciembre de 2008, y el segundo es que, aun con una pequeña participación, los españoles podrán tener acceso a información calificada de Telecom Argentina, lo que desvalorizaría a la compañía.

    En Brasil, ANATEL dio ayer consentimiento positivo a la entrada de Telefónica en el capital-de Telecom Italia, pero impuso 28 restricciones para la aprobación definitiva de la operación.

    El consejero de ANATEL Antonio Domingo Bedrán explicó en rueda de prensa que entre esos límites está que las operadoras de telefonía móvil de ambas compañías en Brasil «tendrán que tener desvinculación total» la una de la otra. «Nuestras restricciones impiden el monopolio», aseguró Bedrán.

    Esto supone condicionamientos de tipo formal. Así, TIM y Vivo deberán mantener su personalidad jurídica propia y consejos directivos independientes. Además, deberán realizar operaciones por separado, tendrán prohibido que una empresa participe en la otra y realizar cualquier acuerdo operacional o connivencia en acuerdos de adquisición de bienes.

    ANATEL dio un plazo de seis meses para que ambas empresasremitan al organismo un plan con las propuestas de cambios que garanticen la independencia de TIM y Vivo. Trascendió además que el organismo impuso restricciones al avance de Vivo en algunos estados brasileños, entre ellos Amazonia.

    El cumplimiento de las medidas será analizado luego por el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), organismo que deberá dar la última palabra sobre la entrada de Telefónica en Telecom Italia y su repercusión en el mercado brasileño. Pero se afirma que el de ANATEL fue el dictamen clave y que no está exigiendo desinversiones, ni tampoco impide aumentar la participación de Telefónica en Vivo.

    Bedrán aseguró que si tienen «cualquier indicio de un acuerdo velado entre las partes», ANATEL tomará las «medidas necesarias» para evitarlo.

    En nuestro país, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia se tomó dos meses para dictaminar y el gobierno nombró dos veedores en Telecom Argentina, que difícilmente puedan verificar en 60 días si hay injerencia de Telefónica en las decisiones de la competidora.

    El empresario mexicano Carlos Slim y entidades de consumidores están presionando para tener acceso a las actuaciones y para que la Comisión se defina, y no se descarta que las ONG se presenten en la Justicia si se dilata el dictamen de Defensa de la Competencia.
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