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Krueger, que se reunió hoy en Sao Paulo con empresarios, académicos, economistas y banqueros privados, inició una visita de dos días a Brasil como parte de una gira por Suramérica, que también incluye Ecuador, donde ya estuvo, y Chile.
En su encuentro con empresarios de la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), la dirigente del organismo multilateral se declaró contraria a la posibilidad de que el Banco Central brasileño compre dólares en el mercado para frenar la caída de la divisa.
En lo que va del año, el dólar ha sufrido una caída de cerca del 16 por ciento con respecto al real brasileño. La moneda estadounidense, que a medidos del año pasado llegó a ser vendida a casi 4 reales, se cotiza hoy en cerca de 3 reales.
Esa depreciación es vista con preocupación por los exportadores, que consideran que los productos brasileños están perdiendo competencia en el mercado externo.
La preocupación llevó a varios empresarios, parlamentarios y miembros del Gobierno a sugerir la posibilidad de que el Banco Central intervenga en el mercado para frenar la caída del dólar.
"Krueger dijo que lo mejor es esperar para ver cómo se acomodará el mercado", aseguró la directora del Departamento de Estudios de la FIESP, Clarice Messer, al hacer un relato de la conversación de la la vice directora gerente del FMI con los empresarios paulistas.
"Ella dijo que ésta no es la hora de una intervención e insistió en que hay que esperar para ver", agregó Messer.
Según la representante de los empresarios, además del cambio, el otro tema que centró el encuentro fue el de los intereses, ya que el alto costo del dinero es la principal preocupación de los industriales brasileños.
En enero y febrero, sus dos primeros meses de gestión, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, elevó la tasa básica de intereses del 25,0 al 26,5 por ciento anual.
Con este nuevo índice, los intereses para préstamos personales llegaron a cerca de 200 por ciento anual.
La elevación de los tipos fue decidida ante un inesperado repunte de los precios a comienzos de año, pero la inflación volvió a niveles administrables el mes pasado, por lo que los economistas y los empresarios esperan que el Gobierno anuncie una reducción de los tipos esta semana.
"La vice directora del FMI dijo que, en su opinión, las tasas podrán ser reducidas en la medida en que el Congreso vaya aprobando las reformas tributaria y del sistema de seguridad social, que Lula presentó a consideración del Legislativo", dijo Messer.
"De forma general, Krueger dice que el Gobierno está en la dirección correcta y que la mejoría de los indicadores económicos es visible", agregó.
La dirigente del Fondo, que se entrevistará mañana, martes, con el ministro brasileño de Hacienda, Antonio Palocci, y otros miembros del Gobierno, tan sólo realiza una visita de cortesía a Brasil, afirmaron fuentes oficiales.
Krueger no está evaluando el acuerdo que Brasil firmó en septiembre del año pasado con el Fondo, que vence en agosto próximo, ni iniciando conversaciones para la posible firma de un nuevo acuerdo, dijo un portavoz del Ministerio de Hacienda.
El acuerdo de septiembre del año pasado le permitió a Brasil acceder a un crédito por 30.400 millones de dólares, de los cuales ya fueron desembolsados unos 10.000 millones de dólares.
Otros 9.000 millones de dólares deberán ser desembolsados este mes, cuando la dirección del FMI apruebe la tercera revisión de su acuerdo con Brasil.
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