Brasil menos generoso con Bolivia que Argentina: paga menos por el gas

Economía

Brasil finalmente cedió y pagará más por el gas que le compra a Bolivia. Pero, según los primeros cálculos, el precio del producto será todavía inferior al que paga la Argentina desde julio del año pasado (5 dólares por millón de btu). No obstante, el convenio firmado entre Lula y Evo Morales fortalece en cierta medida a Bolivia, después de casi un año de conflictos y de enfrentarse a la reiterada resistencia de Brasil a pagar más por el fluido. Pero más allá del precio, hay quienes creen que el acuerdo tiene un significado político: el presidente brasileño procura posicionarse como líder regional, corriendo al venezolano Hugo Chávez, con lo cual satisface aspiraciones propias, pero también de Estados Unidos. Por su parte, en esto el presidente Néstor Kirchner no quedó mal: aceptó antes la suba del precio, pero la trasladó de inmediato a la exportación a Chile.

Finalmente Brasil cambió su posición y llegó a un acuerdo con Bolivia por el precio del gas, tras varios meses de conflictivas negociaciones que siguieron a la nacionalización de hidrocarburos dispuesta por el presidente Evo Morales en mayo pasado.

Luego de la cumbre entre Luiz Inácio Lula da Silva y el mandatario boliviano en Brasilia, ambos anunciaron un acuerdo por el cual Brasil pagará, según las agencias internacionales, aproximadamente 4% más por el gas natural que importa de Bolivia, lo que equivale a u$s 144 millones de ingresos adicionales para el país del Altiplano.

El ajuste se calcula pagando el precio internacional por los componentes más ricos del gas, como el propano, por lo cual es difícil de precisar. Si se consideran los datos que trascendieron ayer en Brasil, éste pasaría a pagar u$s 4,55 por millón de btu frente a u$s 4,3 actuales, pero todavía no se puede asegurar el valor definitivo.

En tanto, desde julio de 2006, la Argentina paga u$s 5, sujetos a una fórmula de ajuste periódico que podría significar una rebaja en marzo cuando se aplique por primera vez. La disminución se espera porque el mecanismo contempla las cotizaciones internacionales de petróleo y derivados que disminuyeron entre enero y febrero en relacióncon las vigentes a mediadosdel año pasado.

De todas formas, analistas coinciden en que más allá del precio, el acuerdo entre Lula y Morales tiene un significado político. El presidente brasileño busca consolidar su rol de líder regional, detrás de lo cual puede verse la intención de EE.UU. de impedir que Morales termine recostándose en el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por falta de aliados.

El mandatario boliviano logró, por otra parte, un respaldo a su gestión que además de significarle mayores ingresos, le permite afirmarse mejor frente a la oposición interna.

  • Implicancias

    El acuerdo entre Brasil y Bolivia contempla en primer lugar un aumento en el precio del gas que llega a la región de Cuiabá para una central eléctrica, desde u$s 1,09 hasta el valor que pagará el resto de los estados brasileños. Son 1,2 millones de metros cúbicos al día, que representaríanunos u$s 65 millones al año para el país andino.

    Pero más importante que eso, el nuevo convenio implica el aumento del precio para el grueso de la exportación boliviana que llega a las industrias de San Pablo, y equivale a unos 27 millones de metros cúbicos diarios.

    El acuerdo consiste en una «desagregación de los gases, del gas rico y del gas pobre», explicó el ministro boliviano de Hidrocarburos, Carlos Villegas. Los elementos «ricos» son el etano, el gas líquido del petróleo (GLP) y la gasolina natural cuando superen los límites que estaban fijados en los contratos originales.

    «Los componentes del gas que tienen un valor de mercado reconocido pasarán a ser remunerados por su cotización internacional. Eso hará justicia al valor del gas boliviano y atenderá los reclamos del presidente Morales», declaró Lula.

    «Me voy contento, muy feliz de que haya precio justo para el gas, es importantísimo para mi país», afirmó Morales, quien se comprometió a que «nunca falte gas para Brasil».

    Los dos países estudiaron otros proyectos energéticos, como la construcción de un polo petroquímico para el gas y de hidroeléctricas, así como el desarrollo de biodiésel. No trataron, sin embargo, la cuestión de las dos refinerías de Petrobras sobre las cuales Bolivia quiere tomar el control accionario, en el marco de la nacionalización de los hidrocarburos.

  • Compromiso

    Por otra parte, Brasil se comprometió a reducir en 100% los aranceles sobre productos importados de Bolivia y propondrá a los socios en el Mercosur (la Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela) que adopten la misma medida.

    «Brasil apoyará el esfuerzo de Bolivia para industrializarse y dejar de depender apenas de sus riquezas naturales», dijo también Lula, quien ayer fue criticado por la oposición de su país por haber sido «demasiado generoso» con Bolivia.
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