Brasil sabotea ingreso de la Argentina y Chile al ALCA
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Las declaraciones sobre este punto comenzaron ayer por la mañana, cuando el ministro de Economía argentino, José Luis Machinea, dijo que el gobierno de Fernando de la Rúa está dispuesto a adelantar las negociaciones y que la fecha podría ser a comienzos de 2004. «Nosotros estamos de acuerdo con eso», fue la frase con que Machinea y el secretario argentino de Finanzas, Daniel Marx, respondieron desde Washington a las preguntas de los periodistas sobre la posibilidad de adelantar las fechas de negociaciones en el ALCA. El ministro y su secretario hablaron luego de haberse encontrado con el nuevo secretario del Tesoro norteamericano, Paul O'Neill, en el primer encuentro de ambos funcionarios luego de la asunción de George W. Bush. Luego del ministro de Economía, fue el canciller argentino, Adalberto Rodríguez Giavarini, el que se refirió al tema, después de haberse reunido con el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell. Rodríguez, que ya había declarado en noviembre del año pasado que su intención es adelantar la formación del ALCA, dijo ayer a los periodistas en Washington que la Argentina «es un país comprometido con el libre comercio».
También Chile habló sobre la posibilidad de adelantar la firma de un acuerdo de libre comercio en el marco del ALCA. Ayer fue el propio presidente Ricardo Lagos el que confirmó esta posición, incluso asegurando que la posibilidad podría darse incluso un año antes que la fecha de 2004 propuesta por la Argentina. Chile inició en enero negociaciones bilaterales con Estados Unidos y sería el primer país en concretar un acuerdo de libre comercio con el gobierno de George Bush si éste consigue que el Congreso norteamericano apruebe el demorado proyecto de «fast track».
Una posición diametralmente opuesta a la de la Argentina y Chile lanzó ayer el gobierno brasileño de Fernando Henrique Cardoso, enojado por los conflictos comerciales que ese país vive particularmente con Canadá. Como este Estado prohibió oficialmente el viernes pasado el ingreso de carne brasileña a su territorio por no tener garantías absolutas en contra de la «vaca loca», ayer desde Brasil vino una amenaza oficial concreta. El vocero fue el flamante ministro de Relaciones Exteriores, Celso Lafer, que directamente declaró que Brasil puede suspender por tiempo indefinido la firma del tratado de libre comercio a nivel continental porque «no respalda la constitución en un escenario como éste, en el que discrepancias bilaterales amenazan con reproducirse en la multilateralidad».



