Broda, a favor de Pou
-
Reservas: el BCRA compró dólares, pero el alza se explicó casi en su totalidad por el oro
-
Bessent prevé una caída del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente
Miguel Angel Broda: La Argentina tiene tres problemas básicos: una fuerte caída del nivel de actividad desde agosto del '98, una sobrevaluación del peso y un problema de s o l ve n c i a fiscal, o sea, dificultades para cumplir el pago de intereses y de renovación de deuda. Estamos en una situación compleja donde el ministro de Economía ha preferido enfatizar el esfuerzo para salir de la recesión con medidas de incremento de aranceles, con el anuncio de disminución de impuestos y con el intento de ampliar la convertibilidad, de mantener la paridad fija contra una moneda virtual. Y últimamente un intento de hacer más flexible o más expansiva la política monetaria, que ha llevado a conflicto con las autoridades del Central. En ese contexto estamos complicados, porque la economía no se recupera y la incertidumbre sobre el cumplimiento de nuestras obligaciones aumenta en el mundo. Estamos básicamente en una situación donde por más eficiente que sean las medidas para estimular la recuperación de la economía, es tan alto el riesgo de la Argentina que la reactivación no se logra.
P.: La idea de Cavallo de ampliar la convertibilidad, ¿le parece una medida apresurada, prematura?
M.A.B.: Estamos en un momento récord de incertidumbre y probablemente el timing no sea el adecuado. Es una buena medida desde el punto de vista analítico y para tratar de aislar los shock externos sobre la pérdida de competitividad de la economía. Tampoco creo que sea un elemento importante para recuperar la economía en el corto plazo. Creo que debemos centrarnos más en el análisis de si se puede hacer expansiva nuestra política monetaria que el efecto de la ampliación de la convertibilidad.
P.: El presidente Bush planteó una eventual ayuda a la Argentina ante la crisis económica y financiera. ¿Esto puede servir para calmar las cosas, esta semana por lo menos?
M.A.B.: Es una buena noticia porque la Argentina es el foco de tensión de todos de los países emergentes. Hoy la Argentina arrastra, impide, que entren capitales en todos los países de Latinoamérica. El presidente americano, consciente de que Turquía y la Argentina pueden gatillar una nueva crisis financiera en los países emergentes, anuncia que puede haber una ayuda directa o a través de organismos internacionales para la Argentina.
P.: ¿Los protagonistas de esta historia están a la altura de las circunstancias? El ex presidente Menem, el gobierno argentino, el doctor Cavallo, Pedro Pou...
M.A.B.: Creo que el comentario del ex presidente Menem ha sido profundamente desafortunado en un momento de extraordinario deterioro de la Argentina. Creo que el ministro Cavallo está consciente de la gravedad y claramente tiene compromisos políticos que probablemente le limitan los grados de libertad que pueda tener para anunciar lo que seguramente hace bajar sustancialmente el riesgo de la Argentina, que es anunciar el corte del gasto del Estado nacional y los estados provinciales. El impedimento de hacerlo por las promesas realizadas o por razones de la estrategia política claramente causan un enorme problema y obligan, por ejemplo, a levantar la colocación de LETES, algo que todo el mundo aplaude pero que claramente significa el incumplimiento de un cronograma. La Argentina está en una grave situación.
P.: Una salida compleja de Pedro Pou del Banco Central, ¿contribuye a clarificar o complica?
M.A.B.: Mire, la política prudencial del presidente del Banco Central ha hecho un sistema financiero líquido y solvente que nos ha aislado de crisis fuertes. El sistema financiero siempre es el mecanismo transmisor que expansiona los efectos de las crisis. Mi impresión es que el presidente del Banco Central ha hecho una tarea ejemplar. Y yo tiendo a pensar que lo mejor que podría pasar a la Argentina es la continuidad de Pedro Pou. Si tiene que irse, claramente es de crucial importancia mantener la autonomía y el criterio independiente del Banco Central.




Dejá tu comentario