17 de septiembre 2002 - 00:00

Bueno: se frena la caída en actividad

Bueno: se frena la caída en actividad
La actividad económica general cayó 10,8% en agosto con respecto a igual mes del año pasado y acumula un retroceso de 12,5% en los primeros ocho meses del año. La buena noticia es que, en la comparación desestacionalizada contra julio, la actividad creció 0,8%, lo que sería una leve señal de aliento para la Argentina ya que, por lo menos, se iría consolidando un piso de caída de la economía.

Así surge del Indice General de Actividad (IGA) que elabora el estudio de Orlando Ferreres que, como incluye tanto el sector productor de bienes como el de servicios, es el indicador que más se asemeja a lo que está sucediendo con el Producto Bruto Interno (PBI), que mide el total producido dentro del país.

Del análisis del IGA se desprende que desde comienzos del año la actividad general tuvo una importante caída en los primeros meses, pero que desde junio detuvo su contracción y oscila en torno de los valores de mayo, sin una tendencia definida aún.

Por ejemplo, los sectores productores de bienes, luego de caer en el primer trimestre, tuvieron una pequeña recuperación que los volvió a colocar en los niveles de diciembre del año pasado, donde se encuentran ahora. «Esto fue el resultado del comportamiento de la industria manufacturera, que es uno de los sectores que más se ve favorecido por la devaluación», explica el informe de Ferreres. Y es en base a la performance de este sector que el gobierno afirma que la actividad económica se está recuperando.

Sin embargo, la industria manufacturera representa sólo 18% del PBI, esto es de la actividad global. Y en cambio la producción de servicios presenta una tendencia declinante desde comienzos del año, que parece no haberse detenido aunque sí desacelerado. Salvando sectores como el transporte y el comercio mayorista, que tuvieron un comportamiento más favorable por su vinculación con la industria manufacturera, el resto de los productores de servicios se ve perjudicado por la caída de la demanda local. Por lo tanto, «en base a la performance de un sector, no puede asegurarse que esté teniendo una recuperación de la actividad económica en su totalidad, de la que apenas puede decirse que alcanzó una meseta, con lo cual puede volver a crecer pero también a caer», explica el informe.

• Pesimismo

Desde la consultora, sin embargo, no esperan por ahora ninguna expansión significativa hasta que se produzca el recambio de gobierno y se conozcan las nuevas reglas de juego. «En el corto plazo, incluso, puede haber un nuevo deterioro si no se llega a algún tipo de acuerdo con el FMI», explican.

Como en meses anteriores, en agosto continuaron siendo la
construcción y el sector financiero los que más cayeron (28% y 24% respectivamente contra igual mes del año pasado). Por su parte, el comercio bajó 19%, influido por el segmento minorista. Estos tres sectores son los más afectados por la debilidad de la demanda local y se contrajeron prácticamente el doble de lo que lo hace el promedio de la actividad.

En
minas y canteras, la caída es menor que el promedio, tanto por la menor producción de petróleo como por la menor inversión. Transporte y comunicaciones y la industria manufacturera se redujeron 6% interanual. En esta última fue determinante la desaceleración en la caída de la producción automotriz, que pasó de 32% en julio a 20% en agosto por efecto de una menor base de comparación.

En los
servicios públicos, la electricidad explicó la contracción de 4% ya que las exportaciones de agosto de este año fueron nulas mientras un año atrás contaban con el impulso de la demanda de Brasil por el racionamiento energético en ese país.

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