Busca Francia proteger a empresas europeas
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Nicolas Sarkozy
La preocupación del presidente francés, según reconoció en una rueda de prensa tras su intervención ante la Eurocámara, es la posibilidad de que los países que ya controlan fondos soberanos puedan usarlos con fines políticos para hacerse con empresas europeas. En la misma línea, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, indicó que la actual situación podría llevar a «ataques depredadores» sobre la economía europea, por lo que acogió positivamente la propuesta de Sarkozy.
Sin embargo, recordó que en Europa hay visiones casi enfrentadas sobre el tema y puso como ejemplo el hecho de que España promueva la entrada de fondos de países árabes para impulsar la economía, mientras otros socios de la Unión buscan lo contrario.
Tanto Sarkozy como Barroso defendieron la posibilidad de tomar acciones conjuntas a escala comunitaria para hacer frente a la previsible ralentización de la economía europea, tal y como se ha hecho de forma urgente para afrontar la crisis financiera.
«No me puedo imaginar que nadie diga que frente a la crisis financiera hace falta una respuesta única europea y no ante la crisis económica», indicó Sarkozy, que matizó, sin embargo, que las medidas de impulso a la industria y empresas no tienen por qué ser las mismas en todos los países.
Las críticas desde Berlín hacia los planes de Sarkozy no tardaron en llegar. El ministro de Economía alemán, Michael Glos, fue rotundo en el «no» a los planes de Sarkozy, al advertir que semejantes pasos son « incompatibles con la política económica alemana».
«La propuesta francesa contradice todos los exitosos principios fundamentales de nuestra política económica», dijo Glos en declaraciones a la prensa de su país.
De lado de la conservadora Unión Cristiano Demócrata, las críticas fueron aún más fuertes. El portavoz de política internacional del partido, Eckart von Klaeden, calificó la propuesta de Sarkozy de «desmesurada».




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