30 de agosto 2002 - 00:00

Buscan evitar que amparos frenen subas en las tarifas

El Ministerio de Economía estudia la forma en que llamará a las audiencias públicas para debatir aumentos en las tarifas de servicios públicos, para evitar amparos en la Justicia o una reacción adversa en el Parlamento. En vez de convocar a debatir un «aumento de emergencia», como se afirmaba hasta ahora, se optaría por llamar a audiencia para tratar una «renegociación parcial de los contratos de concesión».

La definición debe tomarse en las próximas horas porque la semana próxima deben publicarse los edictos convocando a las primeras audiencias para electricidad y gas que en principio tienen fecha para el 25 y 26 de setiembre respectivamente.

Lo que ya está decidido es que las audiencias serán llamadas por la comisión renegociadora de los contratos que preside Miguel Sanguineti.
Pero para que esto sea posible hace falta un decreto presidencial que prorrogue el plazo para que ese organismo eleve una propuesta de renegociación para 57 contratos de concesión.

Desde el 9 de este mes, venció el período de 120 días que tenía la comisión por el Decreto 370 para expedirse. Por consiguiente, se necesita otro decreto para que la comisión renegociadora tenga existencia legal y pueda llamar a las audiencias.

• Oposición

El nuevo decreto se conocería entre hoy y el lunes, y después se publicarían los edictos. No obstante, hay otros aspectos que no están debidamente cubiertos legalmente. Las asociaciones de consumidores se oponen a un aumento de tarifas si no hay una renegociación integral de los contratos de concesión.

Legisladores del propio oficialismo siguen insistiendo con un proyecto de ley para que las decisiones del Ejecutivo pasen por lo menos por una comisión bicameral creada especialmente, y sobre todo para que la opinión de ese organismo sea vinculante, o dicho de otra forma, obligatoria para el gobierno de Eduardo Duhalde.

En varias empresas privatizadas ya predomina la opinión de que no habrá aumentos de tarifas hasta el próximo gobierno. Creen además que a la posición política adversa a los aumentos, se sumaría ahora también la reticencia del ministro
Roberto Lavagna. Este, se dice, ya ve que hay demasiados problemas que dificultan un acuerdo con el FMI, y en esa lista, los aumentos de las tarifas y la recomposición de la situación de las privatizadas están lejos de figurar en primer término.

• Temores de Lavagna

Por otra parte, se cree que Lavagna está volviendo a temer que sin acuerdo con el Fondo y con la situación política cada vez más complicada, el tipo de cambio empiece a moverse nuevamente y a generar más inflación. Con ese temor, volvería a estar interesado en poner un freno a las subas de tarifas para no sumar presiones inflacionarias.

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