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La salida es otro sacudón en la cúpula de Coca-Cola, el mayor productor mundial de bebidas gaseosas. La compañía nombró recientemente a Neville Isdell como su presidente y presidente ejecutivo.
También anunció que quien ocupaba el lugar de presidente y presidente operativo, Steve Heyer, abandonaba la empresa luego de haber lanzado una nueva campaña de mercadotecnia.
En reemplazo de Palumbo, Coca-Cola nombró a Chuck Fruit, un veterano de la compañía.
Palumbo, que previamente se había desempeñado en el área de marketing de Eastman Kodak, fue nombrado vicepresidente de marketing de Coca-Cola en junio de 2003.
En un comunicado, la compañía dijo que estaba dejando la compañía "para perseguir otras oportunidades".
Fruit se unió a Coca-Cola como titular de servicios mundiales de medios en 1991 y en los últimos tiempos se desempeñó como vicepresidente de marketing integrado, dijo en un comunicado la empresa con sede en Atlanta.
Además de la partida de Heyer y Palumbo, el consejero general de la compañía y el titular de las operaciones en América del Norte dejaron la empresa recientemente.
Palumbo reemplazó a Stephen Jones, que se alejó de la compañía en marzo de 2003, mientras Coca-Cola comenzaba a dar nueva forma a la estructura de marketing por debajo de Heyer.
Coca-Cola está peleando para afirmar las ventas de su marca insignia y calmar a los inversores, asustados por las investigaciones del gobierno de Estados Unidos por presunto fraude contable.
Las acciones de Coca-Cola subían 5 centavos, a 51,22 dólares, en la bolsa de Nueva York a primera hora de la tarde.