… que, mientras llegaba a plaza el primer lote de trigo de la actual campaña 19/20 (proveniente del Chaco), se registraron temperaturas por debajo de las normales para la época y lluvias que en general fueron escasas, y apenas alcanzaron para “cortar” la seca en unas pocas localidades, en especial de la provincia de Buenos Aires, mientras que en el resto se mantiene el déficit hídrico que sigue afectando al trigo y atrasando las labores de la gruesa. Tales condiciones, sumadas a la incertidumbre política, a los costos crecientes, y al achicamiento relativo de los márgenes, sigue consolidando la idea de una cosecha inferior a la última y que podría estar más cerca de rondar los 130-135 millones de toneladas, entre otras cosas, porque sería mucho menor el volumen a recolectar de maíz que, según los entendidos, tampoco estuvo en 57 millones de toneladas como dicen las cifras oficiales de la última campaña, y que los privados ubican en no más de 45-47 millones (lo que indicaría que el récord de 147 millones de t totales tampoco sería tal)… Como se sabe en el sector, desde hace más de una década, los “números¨ del maíz fueron los más usados para mostrar “éxitos” de gestión, o dar señales a la plaza financiera sobre el control del dólar vía exportaciones que prometieran ser mayores que las reales. Ahora, en el ciclo 19/20, ya se sabe que el girasol no pudo ser sembrado en su totalidad, y lo mismo está ocurriendo con el maíz de primera(con un atraso de alrededor de 15%), por lo que varios de esos lotes (no todos) van a ir a soja y maíz de 2ª, aunque también el mayor costo del cereal y la incertidumbre sobre el nivel que pueden llegar a tener las retenciones, está pesando sobre los productores una vez que las fechas óptimas de siembra se van pasando, según estiman los principales analistas. Parte de esto se conversaba en algunas de las reuniones de esta semana, y mientras la Bolsa de Córdoba daba a conocer que “el trigo del primer lote arribado a plaza fue cosechado en el lote de Pampa Oculta, de la localidad de Campo Largo, Chaco, que es propiedad de Héctor Leonardo Capitanich (¡¡).

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