10 de mayo 2002 - 00:00

Cautela con dolarizar

Según Guillermo Calvo, se podría haber devaluado a un nivel de 1,6 peso por dólar en enero de este año, y nuevamente establecer un esquema de tipo de cambio fijo, junto con un plan BONEX.

Periodista: Si tuviera que poner una fecha para el momento en que comenzó la caída de la economía argentina, ¿cuál sería?


Guillermo Calvo:
El pecado mortal fue en abril de 2001 cuando comenzó a decir que el gran error de Pedro Pou fue no haber expandido el crédito con las reservas. Es una decisión técnica, poco entendida por el público y por quien golpea las cacerolas, pero que determinó el
comienzo del fin. Allí termina la convertibilidad.

P.: ¿Por qué fue ése el pecado fundamental?


G.C.:
Porque el sistema estaba preparado para tener un tipo de cambio fijo y no soportó esa decisión. Luego vinieron el resto de los problemas y los errores de decisión.

P.: ¿Pero fue bien hecha la forma en que se devaluó la Argentina?


G.C.:
Se pudo haber hecho mucho mejor. Quizá sólo lo necesario para obtener cierta competitividad, sin soltar el tipo de cambio. Flotar con un sistema dolarizado fue crear problemas insolubles. No creo que voluntariamente esta gente quiso meter mano en la propiedad privada, pero terminaron haciéndolo.

P.: ¿Cuál hubiera sido un tipo de cambio posible para devaluar en enero de este año?


G.C.:
A un nivel de 1,6 peso por dólar y con un plan BONEX. Cuando Remes vino por primera vez a Washington le pronunciamos la mala palabra: BONEX, y nos dijo como reacción natural que no había posibilidades políticas. Le hubiera pasado a cualquiera.

P.: ¿Qué pensó cuando vio que se festejaba el default?


G.C.:
No fueron los políticos los que festejaron, sino todos los argentinos. Por lo menos así se interpretó fuera del país. Ahora todos saben que la Argentina es un país donde los acreedores son los malos y los deudores no tienen por qué cumplir con sus obligaciones.

P.: ¿Sigue pensando en la posibilidad de dolarizar?


G.C.:
Sería cauteloso ante esta posibilidad, si la Argentina logra cierta estabilidad.

P.: ¿Y en el caos?

G.C.: En el caos, fue la solución de Ecuador y le digo que funcionó bastante bien. Hoy la moneda creo que es la única variable que funciona en ese país.

Dejá tu comentario

Te puede interesar