Argentina, la principal productora de pasta celulósica del país, invertirá u$s 90 millones en la compra de activos foresto-industriales. Los fondos para la operación provendrán de un crédito otorgado por el banco alemán Deutsche Investions (DEG) y el holandés Financierings-Maastschappij Voor (FMO).
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Celulosa Argentina es, desde el año pasado, propiedad del Grupo Tapebicuá, que es controlada por el inversor estadounidense Douglas Albrecht, asociado a los locales Juan Collado y Daniel Maradei.
En junio de 2007 Albrecht/ Tapebicuá pagaron u$s 45 millones por la celulosa a la uruguaya Fanapel, que es de la familia Calcagno, y la agregaron a sus otros activos agroforestales, ubicados en Corrientes y Tierra del Fuego, en los que cultivan «eucaliptos grandis» y diversas variedades de coníferas.
Según un comunicado de la empresa, «Celulosa Argentina obtuvo un crédito por u$s 90 millones para ejecutar un importante plan de inversiones que le permitirá aumentar significativamente su provisiónde materia prima y eficientizar su proceso industrial». Los créditos tienen un vencimiento a 10 años.
Los fondos se aplicarán a la compra de empresas con activos «foresto-industriales estratégicos», así como la concreción de inversiones industriales en el área de generación de energía a partir del aprovechamiento de la biomasa (léase conversión de residuos en combustible para generadores eléctricos).
El año pasado, Albrecht se alió a la consultora Cazenave y Asociados y a Credit Suisse First Boston para crear Patagonia Bioenergía, que seguramente formará parte de las « adquisiciones estratégicas» que se harán en cabeza de Celulosa Argentina y con el crédito holandoalemán. Por entonces, Albrecht anunció un plan para destinar u$s 50 millones, en una primera etapa, a la producción de biocombustibles.
La adquisición de 82,14% de Celulosa le permitió a Tapebicuá hacerse de las dos plantas industriales que tiene la empresaen Capitán Bermúdez y en Zárate, además de la que posee Fanapel en Juan Lacaze ( Uruguay). Las sumó a los activos que ya tenía en Chile y Brasil, entre ellos dos grandes aserraderos y una planta de compensado, que le permiten producir papeles compensados y laminados. Además, tienen tres distribuidoras propias que comercializan sus productos. También poseen 21.000 hectáreas de bosques de pinos y eucaliptos, ubicadas en el noroeste de Corrientes y en Uruguay.
«La obtención de este créditoes un estímulo para la empresa y seguramente para la industria nacional», culmina el comunicado de la firma, que factura unos u$s 300 millones anuales, emplea a 2.000 personas, produce 170.000 toneladas de pasta de celulosa blanqueada de fibra corta y 143.000 toneladas de papel por año. De este «output», Celulosa exporta 30%, a países tan diversos como Estados Unidos, México, Gran Bretaña, Australia, Chile y Bolivia.
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