La confiscación de Sidor por el régimen de Hugo Chávez termina mal para el grupo Techint: en una decisión que tomó por sorpresa tanto a la empresa como al gobierno argentino, el líder del régimen bolivariano dio por terminadas las negociaciones para indemnizar al holding argentino.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En declaraciones públicas, Chávez afirmó que -en caso de que decida pagar algo por la siderúrgica renacionalizada- «lo haré a mi ritmo», que seguramente no se parecerá al veloz merengue que se baila en las tierras venezolanas sino a un argentino tango, lento y melancólico.
En la sede de Techint, en el porteño barrio de Catalinas, no salían de su asombro: cuando se conocieron las declaraciones de Chávez se encontraba reunido el «triunvirato de crisis», conformado por Paolo Rocca, Luis Betnaza y Daniel Novegil, CEO de Ternim, la división de aceros planos de la que formaba parte Sidor hasta su expropiación.
Fuentes del grupo de los Rocca -en diálogo con este diario- admitieron su «sorpresa por los dichos de Chávez», pero advirtieron que «si hace falta plantearemos una demanda ante el CIADI (el tribunal internacionaldonde se zanjan las disputasentre empresas y Estados por esta clase de hechos).
«Chávez decidió arbitraria y unilateralmente romper la negociación con Techint y avanzar hacia la expropiación de Sidor, a través de declaraciones públicas», agregaron los voceros oficiosos del grupo argentino.
La fuente se negó a comentar si habían hablado o no con el gobierno. Sin embargo, el trascendido indica que -en medio de las reuniones con el estadounidense Tom Shannon y otros compromisos- le informaron a la presidente Cristina de Kirchner de las declaraciones de su «amigo» Chávez. Aun si es verdad que se sorprendió (como trascendió) ni la mandataria ni su gobierno probaron ser eficaces para defender los intereses de la mayor empresa argentina en su conflicto con el régimen chavista.
El bolivariano habló por televisión y radio en cadena, durante una reunión con su gabinete y empresarios del sector cementero, que también están atravesando un proceso de expropiación. En relación a Techint, el ex militar dijo que «han sido prepotentes, así que nosotros tenemos que tomar todas las empresas que ellos tienen aquí. Y que se vayan del país, que se vayan. Querían que firmemos un documento garantizando la inmunidad ante cualquier reclamo posterior que hagan los trabajadores o cualquier otro sector de la vida nacional».
Agregó que Ternium «se ha puesto terca y no entendió que aquí hay una Constitución y unas leyes. Nos están pidiendo que violemos la Constitución y eso no lo puede hacer nadie. Finalmente, amenazó: «El tiempo se acabó, así que procedamos y le pagaremos lo que cuesta eso realmente, además no como ellos querían que les paguemos de una vez. No: les pagaremos al ritmo que nosotros podamos pagarles».
Además de Sidor, el grupo Techint tiene en territorio venezolano dos empresas: Matesi, fabricante de briquetas de hierro (el primer paso de la producción de acero) y TAVSA (Tubos de Acero de Venezuela) que fabrica caños sin costura para la industria petrolera, y cuya planta está dentro del predio de Sidor. Matesi también forma parte de Ternium, mientras que TAVSA es una subsidiaria de Tenaris, la división de tubos con y sin costura de Techint.
«Estábamos en las etapas finales de la negociación, tanto que el domingo pasado Chávez había dicho esto mismoen otra reunión de ministros, que lo que querían era llegar a un acuerdo. Lo de hoy (por ayer) da por tierra con todo lo que veníamos conversando con el estado venezolano». El peso de la negociación había recaído sobre los hombros de Novegil.
Las fuentes agregaron que «estábamos negociando que todas las partes -ellos, nosotros, los sindicatos- renunciaran a reclamos futuros una vez alcanzado el acuerdo; ya se habían firmado convenios similares cuando nacionalizaron CanTV y Electricidad de Caracas». Y advirtieron que «vamos a hacer todo lo posible para volver a la mesa de negociaciones, pero si se confirma esta decisión unilateral y arbitraria del presidente Chávez no tendremos más remedio que acudir al CIADI».
Dejá tu comentario