El gobierno de Chile decidió ayer aplicar salvaguardas provisorias de 23 por ciento a la importación de lácteos provenientes de la Argentina, que recurrirá la medida ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).
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La medida fue dispuesta por la Comisión de Distorsiones del Banco Central, que lleva adelante la investigación, abierta en agosto por pedido de los productores chilenos que aducen un presunto daño a la industria local por el aumento del ingreso de lácteos argentinos.
El ministro de Agricultura chileno, Alvaro Rojas, sostuvo ayer, al anunciar la decisión, que las salvaguardas apuntan a "fortalecer la competitividad de la industria lechera", ya que "Chile es un muy buen país productor de leche" y quiere "corregir las distorsiones que se producen".
Fuentes calificadas del Palacio San Martín dijeron que la posición del gobierno argentino sigue siendo la misma que en agosto, cuando se anunció el inicio de la investigación.
En esa oportunidad, la Cancillería señaló en un comunicado que el gobierno recurriría ante la OMC la aplicación de salvaguardas.
Según la legislación chilena y las normas de la OMC, se pueden aplicar salvaguardas provisorias hasta que termine la investigación que determine la procedencia o no de la barrera.
La comisión del Banco Central chileno, que se abstuvo en principio de aplicar una medida transitoria, había definido que en noviembre se realizarán las audiencias a las que concurrirá el gobierno argentino en defensa de la industria nacional.
La Federación de Productores de Leche de Chile (Fedeleche), que pidió la apertura de la investigación, había solicitado a las autoridades chilenas un arancel de 31,5 por ciento para compensar el daño que, según sostiene, causan las importaciones argentinas a la industria trasandina, en especial las de leche en polvo.
Durante el primer semestre de este año, Chile importó 3.948 toneladas de leche en polvo entera y 9.113 toneladas de leche en polvo descremada de todo origen, contra las 2.414 y 5.165 toneladas, respectivamente, importadas en los primeros seis meses de 2005, de acuerdo con cifras oficiales chilenas.
De estas cantidades, la Argentina proveyó 41 por ciento en 2005 y 69,1 por ciento en 2006, según la información oficial del país vecino.
Fedeleche aseguró hoy que espera que al momento de decidir si corresponde aplicar salvaguardas definitivas, el gobierno chileno decida establecerlas en 31,5 por ciento.
"Si bien (el arancel) está por debajo de lo esperado, debiera desincentivar la importación de lácteos y con ello esperamos que se restablezca la normalidad en la comercialización interna de leche fresca y productos lácteos en general", sostuvo la entidad en un comunicado.
Otras fuentes de la Cancillería argentina -que junto a la Secretaría de Agricultura, la Comisión Nacional de Comercio Exterior y el Ministerio de Economía elabora la defensa de la industria local- habían adelantado la semana pasada que la Argentina pedirá en las audiencias el cierre de la investigación porque "bajo sólidos argumentos encontramos que no hay motivos que justifiquen la aplicación de salvaguardas".
Si bien las fuentes diplomáticas argentinas admitieron que hubo un incremento de las exportaciones de leche hacia Chile, aclararon que dicho aumento, más que en volúmenes, se registró en montos, por la devaluación del peso chileno, lo cual "no es suficiente para imponer salvaguardas".
Por otra parte, recordaron que "los requisitos de la OMC para la aplicación del mecanismo son bastante estrictos en cuanto a que la evolución de las importaciones sea tal que cause daño a la industria nacional y tal daño, en este caso, no se ha producido".
Las salvaguardas provisorias comenzarán aplicarse una vez que la medida sea aprobada por la presidenta chilena, Michelle Bachelet.